(Pensando en voz alta sobre el futuro de este sitio – No es muy interesante, así que tú mismo…)
Este sitio necesita limpieza. He querido que sea un poco de todo y ahora es como un armario atestado de cosas que, como sabía que se iban a desparramar por todas partes, procuraba no abrir. Por lo tanto, o hacía limpieza o le pegaba fuego. Y como la adolescencia queda un poco lejos (¡ja!), voy a intentar lo primero. Eso sí, soltando lastre, que las alforjas pesan lo suyo.
Las fotos ya las retiré hace unos meses. Ahora están en Flickr, aunque no me convence que para poder mostrarlas todas tenga que hacerme una cuenta de pago, así que igual tiro de Picasa. O simplemente hago selección, que tampoco es que sea yo un genio de la réflex… (ni de la digital :P)
Los trabajos los terminaré de quitar en cuanto tenga el portafolio totalmente a mi gusto. Que será muy pronto.
Lo que más me gusta del diario, las ideas y otras pequeñas categorías lo estoy recopilando para componer un libro. Una especie de diccionario de sensaciones, ideas e historias. Creo que es la parte más «pura» de rare, en el sentido de que representa lo que inicialmente era esta página: una botella en la que guardar mensajes con la esperanza de obtener alguna respuesta. Y algunas he recibido :) Pero su tiempo ya ha pasado.
¿Qué queda? Sí, las reseñas. Creo que se pueden quedar. En el fondo, cuando mejor ha funcionado rare es cuando ha sido una especie de fanzine de música, libros, películas… Si me animo a rediseñar (qué pereza da WordPress…), será lo que quede. O quizá lo lleve a Tumblr, Posterous o alguna de esas cosas tan nuevas y tan cómodas. O quizá lo mande todo a web.archive.org. En fin. Valeria le lanzó a a Conan: «¿Quieres vivir para siempre?». Me pregunto yo: «¿Quién quiere sentirse atado a párrafos antiguos?»
