Sí, ya he visto 300, y me ha pasado lo mismo que me suele pasar cada vez que voy al cine últimamente. Salgo del cine relativamente contento, pero la inflamación se me baja rápido después… me estaré convirtiendo en un crítico pedante y amargado, con el agravante de que no vivo de ello! :P
Cosas a favor de la película:
- Aprovecha bien el cómic y da vida a viñetas muy poderosas, auténticos iconos.
- Gerald Butler es un buen Leónidas.
- El montaje es dinámico y las dos horas pasan rápido.
- Hay añadidos, como el de las bombas y el espartano cubriéndose de las llamaradas, que quedan muy bien.
- El clima visual está bien logrado y es atractivo.
Cosas en contra:
- El añadido de la subtrama de la reina sobra. Ya sabemos que es una leona cuando le dice a Leónidas que vuelva con su escudo o sobre él. Lo demás es un rollo gratuito cuyo único aspecto positivo es ver más escenas de Lena Headey, la guapa actriz que encarna a la reina Gorgo.
- El Jerjes del cómic imponía respeto. El de la película es una drag-queen y además el doblaje en español es ridículo, por el contraste entre su amaneramiento y su voz de ultratumba.
- En el álbum de Frank Miller, los soldados persas son esclavos pero no monstruos, y las prostitutas no son tan absolutamente decadentes. De hecho, como ya ha dicho alguien, esto no son persas sino orcos… creo que haría más en favor de los espartanos pelear contra unos rivales realmente temibles que contra un circo ambulante de cobardes, monstruos (¿Eduardo Manoscuchillas?) y tíos que no se cortan las uñas. Esto le quita calor a la peli.
- Personajes como Dilios y Stelios tienen más entidad en el tebeo, y no termino de encajar bien esa voz en off que narra la historia.
- Yo pensaba que toda la película iba a tener música en la línea del trailer, esa fantástica Just like you imagined de NIN. Pero no, casi toda la banda sonora es la habitual en este tipo de películas, y no es mala, pero habría estado bien algo diferente.
Me quedo con el regusto de que, a pesar de haber disfrutado de una fotografía impresionante y un buen montaje, a la película le falta corazón. Le falta esa sensación de incertidumbre que destilan, por ejemplo, Braveheart y el Alejandro de Oliver Stone, donde no sabes a ciencia cierta qué va a pasar. Bueno, sí lo sabes, pero el desarrollo te atrapa de tal forma que piensas que sí, que esta vez las cosas pueden cambiar. Empatizas con los personajes. Y yo en el cómic empatizaba con Leónidas, Dilios, Jerjes… me metía en la historia. En la peli todo me resulta demasiado predecible, los malos son demasiado malos (esto es, prescindibles, de quita y pon) y me siento como en un videojuego con vidas infinitas. Quizá lo que peor le sienta a esta historia es el movimiento. En el cómic tú marcas el ritmo, el texto leído produce una sensación muy distinta a la voz en off… y también está el dibujo de Frank Miller, que al ser bastante rudo deja más espacio a la imaginación. En la película todo es demasiado nítido.
No obstante, es una película entretenida y espectacular, perfecta para devorar unas palomitas. Que tampoco creo que se pretendiera otra cosa, pero claro, los pseudointelectuales nos montamos unos rollos a partir de cualquier chorrada… de hecho, hay bastantes discusiones filosóficas por ahí, pero esta nota es sólo sobre la película. ★★★½