Aire fresco

Septiembre siempre trae cosas nuevas. Aunque sólo sea aire fresco.

Este es el último año de estudios. O no. La cosa es que termino la carrera, y como el proyecto final es poquita cosa (ja) me he apuntado a Historia del Interiorismo e Historia de la Jardinería. Además de mis ansias de saber enciclopédico y de mi necesidad de comprender las tres dimensiones, la profesora es francamente buena.

Parece un año de transición, pero quién sabe. Creo que ya paso de andar planificando mi vida… tengo proyectos, sí, pero tampoco me ahogo con plazos ni horarios. Hay alguna cosa ineludible, como los estudios y el trabajo, pero en todo lo demás estoy abierto.

Me ha salido un trabajo de bibliotecario… es genial, creo que es de los pocos trabajos que puedo hacer a gusto. Es una pequeña biblioteca de barrio, y es como si volviera a los años ochenta. Las estanterías me recuerdan el entusiasmo por la democracia de finales de los setenta; y me entusiasma la idea de poder ser útil a los demás en asuntos culturales.