La vulnerabilidad es, históricamente, una circunstancia femenina: la biología las ha puesto, a ellas, sin quererlo, ahí; respetarlas es nuestra responsabilidad (la de los hombres), no abusar de ello también, y potenciar la nuestra propia (la de los hombres, también), nuestro futuro.
Y a tí que te interesa tanto el arte, dime algún artista que no creara desde… su lado femenino. Es muy interesante lo que cuenta el médico internista Rafael Lozano en una suculenta entrevista en la que, por cierto, asocia la vulnerabilidad como virtud con la lentitud.
Andrés, en los comentarios a Festina Lente (la negrita es mía)
A mí el arte que me interesa tiene un fuerte componente femenino: carnalidad, paciencia, detallismo, amor a los demás… y, sí, la vulnerabilidad (no podemos acercarnos a nada ni nadie si no somos vulnerables, no podemos empatizar ni compartir sin ella) y esa lentitud paciente que es como esperar a que la tierra florezca por sí misma. Podemos ayudar, pero no forzar; con prisa saldría mal.
¿Artistas que no hayan creado desde su lado femenino? Se me ocurre Jackson Pollock, cuya obra me parece triste, brutal, vacía; y lo del action painting… vaya chorrada. En general, me parecen antifemeninos (¡que no antifeministas!) y casi casi antivitales ese montón de híbridos artista-intelectual en los que ha sido fecundo el siglo XX: Duchamp, Málevich y un montón de tristes imitadores posteriores, gente más preocupada de llamar la atención y ganar dinero que de ayudar a que la vida sea mejor.