Artistas y feminidad 30 de Agosto de 2007

La vulnerabilidad es, históricamente, una circunstancia femenina: la biología las ha puesto, a ellas, sin quererlo, ahí; respetarlas es nuestra responsabilidad (la de los hombres), no abusar de ello también, y potenciar la nuestra propia (la de los hombres, también), nuestro futuro.

Y a tí que te interesa tanto el arte, dime algún artista que no creara desde… su lado femenino. Es muy interesante lo que cuenta el médico internista Rafael Lozano en una suculenta entrevista en la que, por cierto, asocia la vulnerabilidad como virtud con la lentitud.

Andrés, en los comentarios a Festina Lente (la negrita es mía)

A mí el arte que me interesa tiene un fuerte componente femenino: carnalidad, paciencia, detallismo, amor a los demás… y, sí, la vulnerabilidad (no podemos acercarnos a nada ni nadie si no somos vulnerables, no podemos empatizar ni compartir sin ella) y esa lentitud paciente que es como esperar a que la tierra florezca por sí misma. Podemos ayudar, pero no forzar; con prisa saldría mal.

¿Artistas que no hayan creado desde su lado femenino? Se me ocurre Jackson Pollock, cuya obra me parece triste, brutal, vacía; y lo del action painting… vaya chorrada. En general, me parecen antifemeninos (¡que no antifeministas!) y casi casi antivitales ese montón de híbridos artista-intelectual en los que ha sido fecundo el siglo XX: Duchamp, Málevich y un montón de tristes imitadores posteriores, gente más preocupada de llamar la atención y ganar dinero que de ayudar a que la vida sea mejor.

22 comentarios Suscripción

  1. Andrés 2007-08-30

    Hola Carlos, ¡gracias por reseñarme en tu blog!

    Los artistas que mencionas, qué curioso, no son ninguno de mi agrado, y Duchamp y Pollock figuran entre mis odios favoritos.

    Está bien lo que dices sobre que ocultan su lado femenino: eso del action painting, ¿qué es sino una machada, un “aquí estoy yo con mis güevos haciendo lo que me sale de los idems?

    De todos modos, a Pollock lo odio más como personaje que como artista, pues una vez en la antigua Tate ví una exposición retrospectiva de su obra y me quedé más bien… impresionado.

    Salu2, A

  2. Andrés 2007-08-30

    Ah, otra lectura interesante (e imprescindible), a raíz de Duchamp: Elogio y refutación del ingenio.
    Poner un urinario al revés y decir que es arte puede ser ingenioso, pero está lejos de la “recerca patiente” que creemos (al menos yo) que debe ser la creación artística.
    Gracias, A

  3. m 2007-08-30

    A mí esto sí me parece arte:

    Siguiendo a Kant, que en esto de la estética creo que tenía algo de razón, el arte puede ser cualquier cosa que no tenga utilidad. Un urinario al revés no tiene ninguna utilidad y, por lo tanto, podría ser considerado como una obra de arte. Definir el arte es algo muy complejo, se supone que no nos estamos refiriendo al arte como un mero elemento de “gusto” o “placer” que podemos sentir cuando observamos algo, está claro que de ser así muchas obras de Francis Bacon no pertenecerían al ámbito del arte, por poner un ejemplo. No sé, está claro que te puede gustar o no lo que hace un artista, pero no sé si es demasiado justo definir el arte según uno mismo. Está claro que la postmodernidad lleva consigo muchas consecuencias y, de entre ellas, una gran cantidad de vacío y faltas de referencias, modelos o arquetipos (según como se mire, bueno o malo). Yo aún no sé qué es el arte, pero debe ser algo inmenso.

  4. Carlos 2007-08-31

    Me gusta la frase de Art Spiegelman, el tebeero responsable del celebérrimo Maus: Todas las formas de comunicación desfasadas se convierten en arte porque se vuelven inútiles. Y creo que voy a abrazar la definición de Kant, porque sí, si arte es todo lo que es inútil, todo lo que no sirve para emocionar ni para pensar otra cosa que “madre mía, qué hago perdiendo el tiempo con esto”… pues que le den por saco al arte.

    Pero no. El arte sí tiene utilidad, y precisamente decir que no la tiene es una forma de confundir a la gente, de querer hacer ver que es algo “inocente”, “puro”, “auténtico”. Pero no lo es, tiene unas motivaciones concretas. Pero defino lo que es para mí arte: considero que el diseño es la fase de sentimiento y pensamiento que conduce a un plan de obra, y arte es la ejecución de la obra. Por lo tanto, pongamos por caso, si una persona concibe un acto en el que otras personas tienen que intervenir para darle “cuerpo”, forma, esa persona es el diseñador y las otras personas son los artistas (lo que nos lleva a la interesante conclusión de que, en una obra arquitectónica, los artistas son los ejecutantes, y el arquitecto es simplemente “diseñador”; lo cual no es poca cosa, y por supuesto esto es sólo mi concepto). Suele pasar que el diseñador y el artista son la misma persona, pero desde el momento en el que “hacer arte” implica planificar mínimamente la expresión (escoger un lápiz en lugar de un bolígrafo ya es una decisión de diseño), no puede haber arte sin diseño.

    Con este concepto, comprenderás que no pueda aceptar la afirmación de que el arte no tiene finalidad. ¿Qué sentido tienen entonces tocar la guitarra, dibujar, bailar? Aunque sólo fuera por pasar el rato, ya habría finalidad. Y no, no creo que el arte deba servir sólo al gusto o al placer; de hecho, eso es lo que se deriva de la visión del arte como producción de elementos decorativos “que no valen para nada”. Para mí, el arte es la comida del espíritu, de todo lo que hay invisible en nosotros, y sirve para nutrirlo, cebarlo, envenenarlo… yo es que no necesito drogas, ¡tengo suficiente con la música y los tebeos!


    Me gusta ese concepto de recerca paciente: darle importancia al proceso, no forzarlo. La vida llevada con dignidad es en sí misma una recompensa. Sin embargo, vivir día a día con el horror no te hace merecedor de ningún paraíso, más bien al contrario. Con esto quiero decir que la única felicidad del diseñador y del artista es trabajar, buscar pacientemente. Los productos, las exposiciones, los museos, las monografías y los artículos son totalmente accesorios y no creo que compensen ningún sufrimiento (aunque bien es verdad que tampoco tengo experiencia en esas cosas). En definitiva, quiero creer que la dignidad de nuestro trabajo procede de sí mismo, y si es realmente bueno se defiende por sí mismo, sin necesidad de artilugios intelectuales.

    ¡Gracias por vuestras aportaciones!

    PD: Buscaré el libro, Andrés.

  5. Andrés 2007-08-31

    Hola Carlos,

    ¡claro que el arte tiene una finalidad! También depende de si hablamos de una utilidad para el que lo consume o el que lo crea. Este último (léase “el artista”) la verdadera utilidad que le saca es encontrarle algo de razón de ser y órden a su vida, también ahuyentar la muerte… etc.
    En ese sentido, cualquiera de nosotros somos un poco artistas con…. ¡sacar nuestras vidas adelante!
    Así se expresaron Borges y tantos más, y el sumum del arte entendido como tabla de surf de autosalvación es la novela ingente del pobre Marcel Proust (pobre porque… se dio cuenta demasiado tarde de que ÉSA era su salvación)
    Ésa, y no otra, suele ser la razón, el orígen, del arte; ahora bien, el artista consumado, el héroe, es aquél que, aparte de salvarse un poco a sí mismo del vértigo existencial, consigue convencernos a los demás, pobres consumidores mortales de su arte, de lo mismo, y salvarnos un poquito también.
    Al menos esto es lo que pienso yo, así, a bote pronto.
    A seguir bien y saludos. A

  6. m 2007-08-31

    Pero… ¿si nos centramos sólo en el sentido del arte como ejecución dónde dejamos el contenido? Con inutilidad me refería al contenido del mismo. Y bueno, ya puestos, podemos diferenciar entre lo que es arte y lo que es artesanía. Yo creo que la ejecución del arte pertenecería más bien al ámbito de la artesanía. ¿La utilidad del arte sólo se refiere a la finalidad que tenga éste? ¿y cómo deducimos esa finalidad? En el caso del artista siempre es un misterio, y para mí el arte es precisamente un misterio, algo que no necesita explicación porque está en sí mismo. Es algo que está ahí y que nosotros tomamos prestados, o no, para un cierto enriquecimiento personal. La finalidad puramente humanística (el arte nos hace sentir cosas buenas o malas, nos hace pensar, nos resta problemas existenciales…) está completamente justificada, es parte del mismo concepto, pero yo quería ir más allá de eso. Entender el arte como un fin no me lleva a definir una obra de arte, sino que más bien debería de ser entendido como un cierto “medio”, un puente en continua tensión. A eso me refería: el fin no justifica el arte, por eso me aferro a la inutilidad del arte y lo pienso como un medio (que podría ser de expresión). Si hablamos de fin ya estamos “politizando” al artista, al hombre y a sus obras. Me asusta bastante pensar en el arte como un fin, el arte no debería de ser más que algo en continua potencia.

    Tocar la guitarra, para mí, sería algo así como una tensión de algo que se está eternamente cociendo. Algo que se escapa de la finitud del mundo en el que vivimos.

    Un abrazo.

  7. Carlos 2007-08-31

    M, precisamente el contenido viene dado en la fase de “diseño”, o si prefieres llamarlo así, en la fase de concepción, de alumbramiento del impulso e idea que luego da lugar a una expresión. Por supuesto, la cosa no es tan simple, y muchas veces la concreción de la idea requiere de unos bocetos, apuntes y demás que son a su vez obras, y también durante una ejecución aparecen nuevas ideas y precisiones que enriquecen o hacen replantearnos totalmente el concepto inicial.

    Estoy de acuerdo en que el arte bueno no necesita explicación: de ahí que critique ese arte “intelectual” que se basa en excusas. La potencia de una buena canción o de una pieza gráfica reside en transmitir un montón de cosas sin necesidad de palabras; si tenemos que convencer a los demás de que algo es bueno precisamente con palabras, pues tenemos un síntoma de que la canción o la obra son un fracaso. O que esas personas no sintonizan con las obras en cuestión, que también puede ser. Claro, luego voy yo y empiezo a reseñar canciones y tebeos con ristras de palabras: tengo la excusa de que me parece un tanto descortés pegar referencias sin contextualizarlas, pero es eso, una excusa.

    ¡Por supuesto que el arte no es un fin en sí mismo! El arte es un medio para crecer y envenenarse, es como la comida. Digamos que el arte carece de fin propio pero es un medio para alcanzar ciertos fines y tiene una utilidad evidente… y sí, es un proceso, como una tarta de manzana es un proceso :)

    En cuanto a politizar al artista, me temo que estamos politizados desde que nacemos, en tanto que tenemos que convivir con otras personas y seres. Entiendo que todo ese trajín de partidos y servidumbres da bastante grima, pero la política es algo más esencial: tomar decisiones, ordenar cosas… el problema creo que viene cuando tratamos de imponernos a los demás, simplificándolo todo excesivamente, colándonos hasta en la sopa con nuestras ideas… ¡Vaya! ¡El mismo problema que tengo con los publicistas y sus esclavos, los diseñadores machacas gráficos! En conclusión, creo que el problema está en ser un auténtico pesado y querer llenar toda la realidad: emborracharse de poder. Pero eso no es una característica inherente a la política, sino una deformación, ¿no? Y, de todas formas, ¡un artista puede crear su propio mundo! ¿Para qué quiere conquistar otro? :P

    Muchas gracias por el debate ;)

  8. Andrés 2007-08-31

    Hmmm, m, interesante relacionar arte y arte-sanía, de hecho parece que guardan la misma raíz semántica… Lo que intentaba explicar antes con lo de la búsqueda paciente es que toda buena obra de arte requiere de una buena dosis de artesanía, léase también OFICIO.

    Cuando Rothko pintaba (crucial en su manera de expresarse) los cantos de los lienzos, no sólo sabía lo que hacía, sino que además experimentaba con una técnica, prueba y error, prueba y error…

    Hay artistas en los cuales la experimentación técnica es igual o tan interesante como el resultado (¿Brancusi?) Saludos. A

  9. Silvia 2007-09-01

    mE abro paso en este debate,espero que haya un hueco para mi!

    nO sé por donde empezar…supongo que si el toque femenino viene de un hombre tendrá más mérito,aunque no sé hasta qué punto la sensibilidad esta nos es innata a las mujeres,apuesto a que muchas carecen de ella,pero considero que también hay obras en las que su virilidad(léase fuerza,movimiento,osadía,rotundida…)es lo que las convierte en arte.
    sI todo lo inútil se convirtiera en arte dejaría de tener,al menos para mí,el sentido com tal.lO bueno es que no tiene una finalidad única, o por lo menos,aunque el artista lo desee,es difícil de conseguir.

    uNa obra acompañada de palabras puede ayudarte a enterderla mejor,no por ello debería ser menos considerada.eN ocasiones cOnocer su significado me ha ayudado a entender y aumentar mi fascinación por ella en muchas ocasiones.¿eS mejor entender la obra como fue concebida o hacerla tuya creandote la historia que pueda/quieres encerrar?qUiza para el artista/diseñador ,arte es la propia ejecución de la obra y no ésta como resultado final.

    Siguiendo con el ejemplo del arquitecto,Carlos,entiendo el concepto; pero si el artista es el que concibe la obra,¿por qué en este caso el obrero es el artista?él solo se limita a la ejecución material de la obra en sí(ojo,no quiero menospreciar,solo reflexiono con buena intención)¿acaso un arquitecto nunca podrá llegar a ser artista si no cambia la escuadra y el cartabón por una llana y una hormigonera?yo considero que hay unos cuántos,pero bueno,por esta regla de tres todo el que se lo proponga puede ser artista,no sé donde estará el límite, cuando “algo” deja der ser algo,para convertirse en arte.

    eN fin,si,el arte es algo inmenso,algo que personalmente puedo encontrar cada día en la calle,en un espacio,en una canción…hay millones de obras de arte fuera de los museos,tiene mas encanto pasear por fLorencia que visitar aRco.
    que maravilloso no?poder elegir cada uno lo que es arte para él,es una de las cosas en los que el hombre puede gozar de plena LIBERTAD.dEjemos que siga siendo así…bUenas nOches!

  10. Carlos 2007-09-02

    ¡Bienvenida al debate, Silvia!

    No sé vosotros, pero yo no relaciono estrictamente feminidad con sexo femenino. Si obviamos elementos culturales (ropas, peinados, etc) y nos ceñimos a lo biológico, somos seres iguales que han asumido papeles distintos. Gráficamente: no somos “de Venus y de Marte”, somos de la misma Tierra. Por lo tanto, compartimos básicamente los mismos caracteres, hay mucho de femenino en los hombres y mucho de masculino en las mujeres, pero empujados por nuestro papel enfatizamos más unos valores que otros. Y, por lo tanto, estoy de acuerdo contigo en que esa mayor sensibilidad no es forzosamente privativa de las mujeres; hay gente que alega que los sufrimientos propios de la sexualidad femenina predisponen a las mujeres a desarrollar más la sensibilidad… pero la sexualidad masculina tampoco es un camino de rosas.

    Mi tesis es que “masculino” y “femenino” son más bien ideales a los que tendemos, y que para lograr algo profundo hay que saber conjugarlos. Por eso me dejan frío las eyaculaciones de Pollock, que me parecen es una expresión de lo peor de la masculinidad: el ímpetu autista que reniega de la paciencia y del amor. En el fondo supongo que lo que pido es un poco de inteligencia: ¿por qué salir a arrasar los campos cuando puedes obtener mucho más cultivándolos? ¿Y qué hace falta para que crezca la comida? Agua, semillas y paciencia.

    Me parece interesante lo que comentas de que las obras de arte no tienen una finalidad única; es una forma de decir que al final todos tenemos un diseñador/artista dentro con capacidad de reinventar la realidad, ¿no?

    No es que piense que las palabras, reseñas y demás sean absolutamente prescindibles en el mundo del arte (¿a qué viene esta página larga entonces?): lo que quería decir es que, antes que nada, una obra debe ser capaz de transmitir algo de primeras. Si pasa ese filtro, probablemente luego busque información palabrística al respecto… También es que me da mucha rabia cuando alguien trata de “venderme” algo infumable con justificaciones absurdas; no obstante, me ha pasado con algunas personas que al principio no me han entrado bien y luego la cosa ha mejorado, así que supongo que con algunas obras puede pasarme lo mismo.

    En cuanto al obrero-artista, bajo mi punto de vista, efectivamente, a la hora de levantar un edificio el artista es el obrero. El arquitecto es diseñador (proyectista), y es artista a la hora de hacer los planos y la maqueta, pero la ejecución es cosa de obreros, peritos y demás. Y mi idea es que el proceso artístico es eso, un proceso, no un proyecto. El diseñador pone la semilla y el artista sufre el parto :) Diseñar es cerebral, artear es visceral, y la vida sin ambos es deprimente.

    ¿Qué es y qué no es arte? Pues arte (para mí) es todo lo que se hace bien, todo lo que de alguna forma ayuda a avanzar. Por lo tanto, en muchas ocasiones es algo subjetivo. Sé que este punto de vista es bastante general, y que siguiéndolo podemos llegar a decir que internet es una gran obra de arte… ¿Y por qué no? ¿No es resultado de nuestra anhelo comunicativo? ¿No es un proceso de crecimiento en todos los sentidos? ¿No plantea preguntas? ¿No contiene miríadas de matices? Yo sólo desprecio lo que no me sirve de nada, o peor aún, lo que me vacía.

    Por supuesto, estoy muy de acuerdo también con lo de que tiene mucho más encanto pasear por la calle que por un museo; los museos, al fin y al cabo, son cementerios, y lo más emocionante es salir por ahí y ver cómo crecen las cosas. Y también estoy de acuerdo en que es fantástico que haya tantos puntos de vista sobre una misma cosa; aunque a veces es cansado contrastar opiniones, es la mejor forma de progresar.

    ¡Buenas noches!

  11. Carlos 2007-09-02

    Andrés, tengo entendido que la distinción entre artesano y artista apareció en el Renacimiento para distinguir a los “divos” de los comunes… lo malo de esta distinción es que ahora muchos “artistas” desprecian el oficio; parece que con tener una buena idea ya está todo hecho, y no… “buenas ideas” hay a montones, pero la gracia está en poder llevarlas a cabo. Como comentas lo de Rothko: hasta que no hacemos no llegamos a comprender la magnitud de lo que habíamos soñado.

    ¡Investigaré sobre Brancusi! ¡Saludos!

  12. Andrés 2007-09-03

    Hola a los tres,

    Silvia, respecto a tu post, suscribo todo lo que dice Carlos dos comentarios más arriba; además lo masculino no quiere decir lo bruto, eyaculatorio, impetuoso, no; yo creo que nuestras virtudes (es decir, el lado masculino que debiérais, a vuestra vez, potenciar las mujeres) pasa más por la relatividad, la calma a la hora de afrontar las situaciones, algo parecido a lo que los catalanes llaman el seny; en la manera de afrontar las crisis con los hijos se distingue muy bien ese lado: creeme, ahí las mujeres perdéis la calma mucho antes.

    Carlos, ya que hablas de arrasar versus cultivar, te tengo que recomendar (siento el coñazo) otro artículo de gandalf, el arquitecto y el jardinero: ¡no tiene pérdida!

    Saludos, Andrés

    PS/ Carlos, gracias por recomendarme como uno de “tus 3″; no lo merezco ni mucho menos; ese Edu Moratinos, ¡está muy bien!

  13. Carlos 2007-09-03

    No es ningún coñazo, Andrés… precisamente, llevo un par de semanas peleando para que empiece a echar raíces un sitio web (algo tan personal, y claro, difícil, como un portafolio), y me gusta esa relación entre arquitectura y agricultura que establece Giancarlo Livraghi (¡qué bueno lo de llamar a los sitios web “máquinas de conocimiento”, por cierto!):

    Ma anche quando i contenuti ci sono, e la “macchina della conoscenza” è bene organizzata, l’architettura non basta. Una differenza importante fra la costruzione di un sito web e quella di una casa è l’evoluzione nel tempo. Ovviamente ogni cosa online può essere facilmente modificata o aggiornata. Perciò la soluzione migliore è quasi sempre partire con una struttura piccola e farla crescere gradualmente, imparando e verificando con l’esperienza. Le capacità dell’architetto si devono fondere con quelle dell’agricoltore.

    Giancarlo Livraghi, Architettura

    Es muy cierto que una “máquina de conocimiento” no puede probarse a base de Loren ipsums, porque el resultado son estructuras inadecuadas. Hay que conocer bien la esencia, la materia prima para poder hacer algo con ella. En este sentido, me da bastante reparo que haya maquetadores de libros o revistas que no escriban, que no lean con asiduidad, que no perciban las palabras más allá de la forma visual de las letras, porque los resultados son bastante peores de lo que podrían. Y esto pasa con todo: ¿Qué tienen que ver una caja de ahorros y las artes plásticas? Nada, son dos mundos completamente distintos que se acercan superficialmente. Por eso son tan ridículas, cuando no aburridas, las cuatro acuarelas que cuelgan en sus sucursales para “decorar”, por no hablar de las exposiciones que suelen montar (aunque admito que yo soy bastante anti-exposiciones, todo sea dicho). En fin, que necesitamos implicarnos a fondo con lo que hacemos y tratar de que sea honesto.

    ¡Saludos!

    PD: Tienes una página maja, así que te mereces el enlace :)

  14. Andrés 2007-09-03

    Bueno, pues lo que empezó con la femineidad acaba con…
    ¡los agricultores!

    Me encanta
    a) esa asimilación de la sociedad digital con la agrícola, ese volver un poco a las raíces
    b) pensar que los clientes no hay que cazarlos, sino “cultivarlos”.
    c) esa analogía entre los hipertextos en red y el funcionamiento del cerebro humano.

    Siempre he pensado que lo más fascinante de internet no es otra cosa que su similitud con las redes de redes que hacen funcionar nuestros cerebros: lo importante no es cuántas redes neuronales ni neuronas se tengan, sino la capacidad que éstas tengan de asociarse entre sí.

    Esta mezcla entre la neurología y la agricultura es lo que hace a la red, a mi parecer, profundamente humana y humanista.

    Saludos. AM

  15. Silvia 2007-09-04

    ooooooooooooooo,yo de inglés poco pero de italiano ya ni papa.no podría encontrar esos textos traducidos en alguna parte?estaría muy bien poder entenderlos!

  16. Carlos 2007-09-04

    ¡Tiene mucha lógica, Andrés! ¿No fue el neolítico el primer paso hacia la civilización (que es “la” por algo)?

    Estoy de acuerdo con tu visión agro-biológica de la red. Vamos, es que no podría ser de otra forma (una red cerrada, centralizada y meramente empresarial sería como la televisión, casi siempre un rollo, sería caro y estaría más bien muerto).

    Silvia, el primer texto está también en inglés (tienes el enlace bajo la fecha del artículo). En cuanto al otro, te prometo que yo tampoco tengo mucha experiencia con el italiano, pero le he puesto un poco de ganas y he comprendido casi todo. Si los italianos y los españoles somos primos hermanos :)

  17. Carlos 2007-09-06

    Un comentario muy majo en Barrapunto sobre la Wikipedia, que viene al caso:

    La Wikipedia usa un sistema muy bueno y muy antiguo para generar sus contenidos, y que siempre ha dado buen resultado. No es novedoso: basta observar lo que se suele llamar arte popular, música popular, arquitectura popular, o la artesanía… la aportación anónima de muchas personas hace que el producto vaya mejorando poco a poco, y cuando funciona razonablemente bien, cuando satisface a todos, genera clásicos absolutos. Son aportaciones en ocasiones mínimas, en ocasiones producto de un genio particular, pero igualmente anónimo, las que hacen del diseño de una vasija, de un alféizar en piedra, o de una talla en madera auténticas maravillas, a pesar de que la persona que creó el objeto que vemos no sea de por sí capaz de inventar en su totalidad un modelo nuevo y perfecto.

    Con la Wikipedia ocurre lo mismo. Todos podemos aportar, al menos en un campo limitado. Los errores son efímeros, pasajeros, pues el tamiz de los cientos, miles de manos que teclean para corregir el texto hacen que el resultado, el artículo final sea digno de la mejor enciclopedia. No se depende, para generar contenidos, de un “genio” o “experto” con nombres y apellidos, pero al final se va llegando a un resultado digno, veraz, y actualizado.

    A mí me parece que la gente que desconfía de la Wikipedia es la misma que en su momento quemó los muebles de castaño de sus abuelos para comprar otros de formica. Con el tiempo acabaron comprando otra vez muebles de castaño, pero mucho más caros.

    A mí lo que me sorprende es que a algunos les sorprenda que Wikipedia tenga calidad. Su sistema de trabajo, aunque basado en nuevas tecnologías, es milenario y siempre ha dado buenos frutos.

    Anxova, en Cómo Wikipedia anima a los usuarios a generar contenidos

  18. Andrés 2007-09-06

    ¡Está muy bien! En nuestro taller de la Universidad solemos hablar de la invención de un MODELO frente al desarrollo de un TIPO; inventar modelos sólo está al alcance de algunos iluminados (Le Corbusier, Mies); desarrollar (o aportar algo) a un tipo, al alcance de todo el que se esmere un poco.

    Pero el razonamiento, en arquitectura, no es nuevo: nuestro maestro Carlos Martí lleva años dándole vueltas a lo mismo.

    Salu2. AM

  19. Carlos 2007-09-07

    Se me acumulan las lecturas pendientes… pero gracias! :)

  20. Andrés 2007-09-08

    Vaya, ¡no pretendía agobiar! Es lo bueno de los blogs: las cosas quedan archivadas en orden en un lugar muy concreto que luego el autor siempre puede rescatar cuando quiera. Saludos cordiales. A

  21. Carlos 2007-09-08

    No es ningún agobio, Andrés; de hecho, me reconforta tener una lista de cosas que me quedan por hacer… el agobio vendrá cuando no tenga nada en esa lista :)

  22. Otto Lidenbrock 2008-02-03

    Aunque sé que llego muy tarde, y después de todo lo que ya se ha dicho, la cantidad de ideas lanzadas al aire, me gustaría sumarme aportando una imagen, que desde mi punto de vista, sintetiza perfectamente la idea de la feminidad en el arte.

    Mi lado femenino. 2001. Alberto García Alix
    http://www.seacex.com/detalle.cfm?idArtista=35&tipo=1&idioma=1

    Hace unos 5 años, con motivo de PhotoEspaña, acudí en Madrid a una conferencia que daba García Alix en relación a la obra (indispensable, humanísima) de Nan Goldin. En la esencia, el contenido, el discurso de ambos es similar, aunque no en la forma. García Alix habló de su forma de afrontar el trabajo artístico, la actitud con la que se colocaba detrás de una cámara para retratar a sus modelos: dijo que sus fotografías las hacía lleno de amor. A mí me desmontó.

    PD.: Debates como éste hacen que piense que todo esto del web 2.0 es algo más que un compendio de buenos propósitos. Enhorabuena a todos.

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