Autoa, Akauzazte y Faithless

Lo bueno de ir a una escuela de diseño/arte es que hay algunas personas que tienen vida interior y discos raros. Reconforta mucho. Así he conocido esta tríada que me alivia un poco el follón de la época de exámenes.

Autoa es una banda de Azkoitia que toca casi todo temas instrumentales, lentos e imparables. Hay que escucharlos con tiempo (son temas largos) y con atención para poder coger los matices y sumergirte en la historia. El tema final con voz, Hormigas, es un contrapunto interesante. Me gusta la seriedad con que se toman su trabajo, esa madurez que no es aburrida.

Azalberritan © 2004 Akauzazte

Cuando coges Azalberritan (Akauzazte) en las manos sientes que es algo único, muy personal. Todo el arte es obra del grupo, y la música no defrauda: primaria, poderosa, oscura, trémula. Como susurros de vientos en ríos muertos, en valles negros, en noches sin luna. Tiene esa fuerza que no oculta la debilidad; se pelea con ella y no termina de ganar o perder. Hacía tiempo que un disco no suponía una experiencia tan intensa.

Por último, ese temazo cuyo vídeo me recomendó Arrate: Mass destruction, de Faithless. No conocía este grupo de nada, pero parece ser que tienen una dilatada carrera dentro de la música para bailar y tal. El vídeo es bastante potente visualmente, especialmente la imagen del cantante frente al muro, y la canción es tremenda, puro ritmo y muchos detalles interesantes. Es curioso el fraseo del cantante: habla en voz baja todo el rato, sin importar la dureza de lo que diga o la velocidad de la canción. Es algo raro de ver. La letra no está mal, aunque su mayor virtud es sonar muy bien.

El problema de toda canción medio reivindicativa es ése: puede llegar a sonar tan bien que podrías estar defendiendo la bulimia o la ablación sin más problemas. Como suena genial, te da igual lo que digas (o al menos eso es lo que pasa con mucha gente de mi entorno). El problema es la dificultad para argumentar en una canción: no es el espacio para ello y todo lo que puedes hacer son apelaciones emocionales que sí, están bien, pero oscurecen el pensamiento. Sonar genial no es un argumento racional, si me quieres entender.

Eso sí: artísticamente, es buen material. Ya me gustaría que las discos de por aquí pusieran música de ésta, en lugar de esas mierdas latinas que no son ni música ni nada.

Añadido 2004/08/05: No digo que Mass Destruction defienda malas causas. Sólo es que me ha venido la idea de qué puede conseguirse introduciendo mensajes sutilmente dentro de canciones poderosas como ésta. Piensa que, en la época dorada de las ideologías políticas, los nazis y los comunistas le dieron mucha importancia a la música como forma de propaganda.

Enlace adicional: Mass Destruction – Dance Pop Goes Activist.

Carlos, 10 de Julio, 2004. Etiquetas: