
Esta semana ha sido épica, en cierto sentido. Ya estaba cansado el lunes, y cuando ha llegado el viernes era más un zombi que otra cosa. Las prácticas mañaneras están haciéndose más y más aburridas, y sólo deseo que lleguen las 13:00 horas del lunes para terminar con esto. Ya es más un trámite que otra cosa… creo que voy a hacer una fiesta. También voy a convertirme en un activista anti-tabaco… me hace sentir miserable…
Ayer, sábado, no estaba mucho mejor, y a pesar de la maravillosa mañana de sol en Hondarribi, sentí la enfermedad creciendo dentro de mí. Pero he sobrevivido y hoy voy a pasarme todo el día en la cama. Mañana estaré mucho mejor (espero) y preparado para la experiencia segoviana, que empieza el miércoles muy de mañana.