Desvincularse

Hoy se ha convocado una huelga en las Basklands… según recuerdo, no ha habido muchas en los últimos años, todo lo contrario que en mis años de instituto (1995-1999). El burbujeante activismo juvenil del lugar y de la época (tanto abertzale como, mmm, ¿progre?) siempre encontraba motivos para salir de clase a protestar, aunque la mayoría nos quedábamos en algún parque tomando el sol. Sin embargo, con el tiempo fuimos tomando conciencia ética (¡las clases de filosofía de Xabi tuvieron algo que ver!) y muchos votamos según lo que pensábamos realmente, no por librarnos de unas horas de clase.

Un día nos enteramos de que no sólo podíamos votar, sino también desvincularnos de la votación. Esto es, que fuera cual fuera el resultado de la votación, seguiríamos recibiendo clases. Y claro, ávidos de nuevas experiencias, Arantxa y yo nos desvinculamos. Escribimos poemas en clase de lengua y en Historia del Arte Andrés nos explicó los fundamentos de los caseríos vascos. Me gustó la experiencia porque, como queríamos estar en clase, lo disfrutamos mucho.

Un comentario

  1. Duna 2006-03-09

    Y esas son las ventajas de hacer las cosas cuando realmente te apetece hacerlas.
    Saludos y hola de nuevo.
    Cuanto tiempo sin pasear por aquí.
    Bueno, espero que me des permiso para que te ponga entre mis enlaces de mi cutre-blog ;)
    Así vendré a visitarte más a menudo.
    Más saludos.