Los diez mandamientos de Dieter Rams 1 de Julio de 2009

  1. El buen diseño es innovador

    No copia la forma de productos ya existentes ni produce novedades porque sí. La esencia de la innovación debe verse claramente en todas las funciones de un producto. Las posibilidades no han sido agotadas, ni mucho menos. El desarrollo tecnológico sigue ofreciendo nuevas posibilidades de soluciones innovadoras.

  2. El buen diseño hace un producto útil

    Un producto es comprado para ser usado. Debe servir a un propósito definido, tanto en su función primaria como en cualquier otra adicional. La tarea más importante del diseño es optimizar la utilidad de un producto.

  3. El buen diseño es estético

    La calidad estética de un producto –y la fascinación que inspira– es parte integral de su utilidad. Sin duda, es incómodo y agotador lidiar con productos que son confusos, que te ponen nervioso, con los que no puedes relacionarte. Sin embargo, siempre ha sido una tarea difícil discutir sobre calidad estética, por dos razones.

    En primer lugar, es difícil hablar de cualquier cosa visual, porque las palabras tienen significados diferentes para cada persona.

    En segundo lugar, la calidad estética se refiere a detalles, sutilidades, armonía y el equilibrio de toda una variedad de elementos visuales. Se requiere un buen ojo, enseñado por años y años de experiencia, para ser capaz de extraer la conclusión correcta.

  4. El buen diseño ayuda a que un producto sea comprendido

    Clarifica la estructura del producto. Mejor aún, puede hacer que el producto “hable”. En el mejor de los casos, se explica a sí mismo y te ahorra el tedioso estudio del manual operativo.

  5. El buen diseño no es molesto

    Los productos que satisfacen este criterio son herramientas. No son ni objetos decorativos ni obras de arte. Por lo tanto, su diseño debe ser neutral y contenido, dejando espacio para la expresión de su usuario.

  6. El buen diseño es honesto

    Un producto diseñado honestamente no debe atribuirse características –más innovador, más eficiente, de más valor– que no tiene. No debe influenciar o manipular a compradores y usuarios.

  7. El buen diseño es duradero

    No es nada en boga que quizá mañana esté pasado de moda. Ésta es una de las mayores diferencias entre los productos bien diseñados y los objetos triviales para una sociedad productora de residuos. La basura no debe ser tolerada.

  8. El buen diseño debe serlo hasta el último detalle

    La minuciosidad y la exactitud del diseño son sinónimos del producto y sus funciones a los ojos del usuario.

  9. El buen diseño se preocupa por el medio ambiente

    El diseño debe contribuir a un medio ambiente estable y debe contemplar un uso sensato de las materias primas. Esto significa considerar toda clase de contaminación, incluida la visual, y la destrucción de nuestro medio.

  10. El buen diseño es el menor diseño posible

    Vuelve a la pureza, vuelve a la simplicidad.

Texto original leído en Good Design

Extra: Less, But Better – an interview with design legend Dieter Rams.

6 comentarios

  1. iago 1 de Julio

    Hace algún tiempo se comentaron estos mandamientos en Sofá Naranja. Allí le tenían un poco de resquemor a lo de “innovar” y la verdad, es que de principio pienso que es muy común que la gente enganche sus fantasmas a lo de innovar.

    Yo pienso que hay que entender bien qué implica innovar, y si me lo permites, como me gusta mucho comentar en rare, voy a recuperar lo que dije allí:

    Si un diseño no muda en nada al objeto, deja de ser diseño y se convierte en producción. Por ejemplo, un tenedor. Hay montones de “diseños” diferentes de tenedores aún si todos nos parecen iguale en forma. Los que están bien diseñados, según el principio de la innovación de Rams, deberían además de cambiar de color o decoración, aportar algo nuevo al uso del tenedor (equilibriado de los pesos para que sea más reactivo a los movimientos de la mano, una corbatura en las púas para que se minimice la posibilidad de choque con los dientes…) Cambios que son innovadores, es decir, que tienen una voluntad de mudar el producto, sin por ello convertirse en la bandera del nuevo diseño.

    La innovación, no es tanta cosa a la vista como a la idea.

    (Si no me lo permites, borra el comentario que no me quejaré ni por lo civil ni por lo criminal)

  2. Carlos Rioja 6 de Julio

    iago, si cualquiera puede escribir lo que quiera, tú más ;) Y más si es para aportar matices interesantes. Lo malo es que no vamos a poder discutir porque estoy de acuerdo con tu definición de innovación. No hay que tener miedo a hacer cosas nuevas, si es lo que te toca.

  3. Dovi-kun 16 de Julio

    Yo diría que el nº 6 no hay quien se lo trague :-D …

  4. Carlos 16 de Julio

    Los que no lo cumplan no merecen ser llamados diseñadores, sino vendepeines o algo peor ;)

  5. Dovi-kun 24 de Julio

    Entonces, no hay diseñadores en este mundo XDDDD

  6. Carlos 24 de Julio

    Los hubo, pero pasaron a otra dimensión :D