- El buen diseño es innovador
No copia la forma de productos ya existentes ni produce novedades porque sí. La esencia de la innovación debe verse claramente en todas las funciones de un producto. Las posibilidades no han sido agotadas, ni mucho menos. El desarrollo tecnológico sigue ofreciendo nuevas posibilidades de soluciones innovadoras.
- El buen diseño hace un producto útil
Un producto es comprado para ser usado. Debe servir a un propósito definido, tanto en su función primaria como en cualquier otra adicional. La tarea más importante del diseño es optimizar la utilidad de un producto.
- El buen diseño es estético
La calidad estética de un producto –y la fascinación que inspira– es parte integral de su utilidad. Sin duda, es incómodo y agotador lidiar con productos que son confusos, que te ponen nervioso, con los que no puedes relacionarte. Sin embargo, siempre ha sido una tarea difícil discutir sobre calidad estética, por dos razones.
En primer lugar, es difícil hablar de cualquier cosa visual, porque las palabras tienen significados diferentes para cada persona.
En segundo lugar, la calidad estética se refiere a detalles, sutilidades, armonía y el equilibrio de toda una variedad de elementos visuales. Se requiere un buen ojo, enseñado por años y años de experiencia, para ser capaz de extraer la conclusión correcta.
- El buen diseño ayuda a que un producto sea comprendido
Clarifica la estructura del producto. Mejor aún, puede hacer que el producto “hable”. En el mejor de los casos, se explica a sí mismo y te ahorra el tedioso estudio del manual operativo.
- El buen diseño no es molesto
Los productos que satisfacen este criterio son herramientas. No son ni objetos decorativos ni obras de arte. Por lo tanto, su diseño debe ser neutral y contenido, dejando espacio para la expresión de su usuario.
- El buen diseño es honesto
Un producto diseñado honestamente no debe atribuirse características –más innovador, más eficiente, de más valor– que no tiene. No debe influenciar o manipular a compradores y usuarios.
- El buen diseño es duradero
No es nada en boga que quizá mañana esté pasado de moda. Ésta es una de las mayores diferencias entre los productos bien diseñados y los objetos triviales para una sociedad productora de residuos. La basura no debe ser tolerada.
- El buen diseño debe serlo hasta el último detalle
La minuciosidad y la exactitud del diseño son sinónimos del producto y sus funciones a los ojos del usuario.
- El buen diseño se preocupa por el medio ambiente
El diseño debe contribuir a un medio ambiente estable y debe contemplar un uso sensato de las materias primas. Esto significa considerar toda clase de contaminación, incluida la visual, y la destrucción de nuestro medio.
- El buen diseño es el menor diseño posible
Vuelve a la pureza, vuelve a la simplicidad.
Extra: Less, But Better – an interview with design legend Dieter Rams.