Dos mil nueve

Resumen personal-cultural de este año, como de costumbre. Pero este año es más necesario que nunca, ya he escrito muy pocas reseñas… y no es que no haya vivido nada! ;)

Música

Gracias a varias fuentes, especialmente last.fm y bolachas, he tenido acceso a muchísima música actual y más o menos subterránea. Así, he comprobado que hay mucha gente haciendo cosas interesantes… y que se produce tanta música que es imposible abarcarla toda. Echo de menos los tiempos en los que sólo tenía que seguir los 40 principales… pero ya es imposible volver atrás :)

He publicado una lista de YouTube con varias buenas canciones de este año. Como ya anuncio, no están numeradas ni son todas las que deberían, pero supongo que a estas alturas ya estamos acostumbrados a lo incompleto y sabemos que es perfectamente disfrutable.

Mi disco preferido de este año quizá es el In and Out of Control de los Raveonettes. No es perfecto, pero lo he escuchado montones de veces y sigue gustándome esa mezcla de ruido y sensibilidad… También he disfrutado bastante de:

En cuanto a mis descubrimientos atrasados (vamos, cosas de años anteriores):

… y aún tengo pendiente una reseña sobre Rilo Kiley.

Este año también he tenido la ocasión de asistir al certamen de canto lírico Luis Mariano de Irún, para gusto de mis oídos y disgusto de mi inteligencia cuando el jurado declaró desiertos los primeros premios. Ratas. Y ya que estamos con lo local, he escrito algo sobre las esculturas que tenemos en mi pueblo.

Cine, series

En cuanto al cine actual, he visto poco. The Wrestler es un peliculón, natural y desgarrador como la vida. Distrito 9 es ciencia ficción de la buena, con un tratamiento visual fresco y unos efectos impecables de regalo. Watchmen me ha parecido entretenida; pierde matices del tebeo, pero aún así los personajes mantienen su personalidad y la película tiene tanta fuerza visual que no deja de ser agradable verla. Bien hecho, Zack Snyder. También debo reseñar Revolutionary Road, una película triste-y-que-hace-pensar de esas que viene bien ver de vez en cuando.

En el apartado de truños, para mí el premio se lo lleva Terminator 4. Toda la vida deseando ver más de ese futuro chungo y oscurísimo que se bocetaba en las dos primeras partes de la saga y nos encontramos con… esto. Si lo mejor de la película es el cameo de Schwarzenegger, mal estamos. El guión es muy flojo, y los actores (que han vuelto a ser cambiados) no aportan absolutamente nada. A la basura.

Sin llegar a ser un truño, Los sustitutos es una película pasable, con un planteamiento interesante y un desarrollo un tanto plomizo. Al menos es entretenida. En cuanto a Ágora, los decorados están muy bien y los actores son correctos, pero la historia me resulta demasiado esquemática como para considerarla una buena película.

Me he reenganchado a Lost (Perdidos) y he visto las cinco primeras temporadas. No me ha parecido que la cuarta y la quinta temporada sean tan mareantes como se lee por ahí, y espero con ganas el desenlace de la sexta. También he re-visto la Familia Monster original con gusto: es agradable abandonarse a su humor blanco y tontorrón.

Tebeos

Debería haber escrito una buena reseña de Blame!, tremendo tebeo de Tsutomu Nihei que se desarrolla en un mundo futurista prácticamente muerto donde todo es demasiado grande, sucio, oscuro, silencioso. Al principio resulta algo pesado y torpe, pero no tarda mucho en volverse apasionante y en mejorar su dibujo. Este año, Nihei ha terminado de publicar Biomega, otra obra futurista que comenzó con fuerza y cuyo final me ha decepcionado por su simpleza. Esperaba algo más ambiguo, más sugerente…

Por fin escribí sobre Sixteen Miles to Merricks and other works, de Barnaby Ward, el primer tomo de Barnaby Ward, y me ha gustado Feather, de Steve Uy. Me he reído mucho con Virgin Boy y me encanta el blog Cuaderno de frases encontradas de Juan Berrio. Asimismo, debo recomendar el semanario El Estafador.

También escribí sobre El arte de volar, quizá el tebeo más importante del año en España; en cualquier caso, una obra fascinante, magníficamente realizada y que plantea una pregunta desoladora: ¿Qué pasa cuando todo conspira para que tus sueños se pudran?

Etc

En otro orden de cosas, en 2009 murió Javier Ortiz, uno de los pocos periodistas que merecían la pena en el panorama español. Una pena, aún más en estos tiempos en los que nadie habla claro y con fundamento. También desapareció Andrés Montes, un mago a la hora de transformar un partido de baloncesto infumable en una interesante tertulia sobre lo humano y lo divino. Una pena no haber podido escucharle de nuevo narrando baloncesto.

Me inscribí en el NaNoWriMo para darle un impulso a mi historia larga (de nombre indeterminado) y ¡funcionó! Aún le faltan cosas para estar terminada, pero está ganando mucho cuerpo y, cuando finalmente pueda mostrarla, será algo decente (más me vale). ¿Quizá en 2010?

Carlos, 31 de Diciembre, 2009. Etiquetas: , , ,

4 comentarios

  1. Tónio 2010/01/02

    Tienen muy buena pinta las recomendaciones. Recuerdo cuándo era joven y casi podía seguir estas cosas pero ya se me confunden las fechas, en fin, no me importa, seguro que 2015-2017 será un gran bienio para escuchar y leer lo que pasó en 2009. Sin embargo ya he visto Where the Wild Things Are, mola.

    Un saludo!

  2. Carlos 2010/01/02

    Tranquilo, Tónio, que yo soy el primero que tarda siglos en escuchar los discos que le prestan ;)

    Gracias por tu comentario. ¡Saludos!

  3. Iván 2010/01/05

    Cuanto tiempo Carlos.
    Que gran resumen para cerrar 2009. Ha cundido bastante el año por lo que veo :)
    Con tu permiso me apunto esas recomendaciones para investigar un poco.
    Un saludo.

  4. Carlos 2010/01/07

    Nunca cunde lo suficiente, Iván :P
    ¡Ojalá estés bien! Saludos.