El arte de denuncia es estéril 12 de Enero de 2007

(…) No me ha interesado la canción política, ni la protesta ni nada de eso, que me parece una pérdida de tiempo. El compromiso ha de ser vital desde la experiencia de tu vida y no desde proclamas ideológicas. El arte que se basa en la denuncia ideológica es pobre, estéril y condenado a desaparecer.

(…) Cuando digo que no me interesa el arte político de compromiso no quiero defender la banalidad y la insustancialidad. Yo creo en el criterio. Bob Dylan dice que para hacer una canción se ha de tener criterio, corazón y sensibilidad. Creo que es eso. La ideología no es más que un estrechamiento por el que pasan criterio, corazón y sensibilidad, y quedan empobrecidos porque un artista se debe a su inspiración, talento y deseos y necesidad de crear. Las ideologías son estructuras externas que intentan que el individuo quede definido y encuadrado en una manera exclusiva de pensar, ver y sentir el mundo. Por eso el artista, y menos el galáctico, no puede caer nunca en ello. No puede pactar con quien quiere reducir la vida a esquemas cortos y estrechos, porque se debilitaría. El artista ha de tener una visión amplia, generosa y abierta del mundo y de la realidad. Eso no excluye que un artista tenga sus ideas, pero no sé por qué al artista se le pide definición ideológica más allá de la que se pide al médico o al taxista.

Jaume Sisa, en la entrevista del 9 de enero de 2007 en El País.

Vía Con C de Arte, donde además hay un montón de comentarios interesantes al respecto. Por mi parte, estoy de acuerdo con Sisa en que el arte (y la vida) es mejor cuando no se retuerce para que encaje en un plan.