Hoy he recibido un melocotón que contiene los secretos del Universo.

Al principio, había una mano vacía. Un día esta mano recibió un melocotón, y el melocotón explotó desde su ombligo. El comienzo luminoso, el gran amarillo.

El gran amarillo se enfrió, y quedó una oscuridad tenue con incontables motas de luz.

Y esto será así hasta que alguien se coma el melocotón.
O bien las motas de luz se apaguen y el Universo se pudra.
3 comentarios
Ernesto 2006-06-23
realmente bueno.
Miguel 2006-06-23
Qué bueno!
Carlos 2006-06-25
Para bueno, el melocotón