Love of 74 dice [Acerca de "The birth of uncool"] (…) [este] texto es de “traducelo y leelo en clase en alto” sobre lo que fue el C-86 y sus diferencias respecto a la música británica actual.
Y yo obedezco encantado. Aquí va la traducción (el título es discutible y, como no podía ser de otra forma, imperfecto):
Ellos fueron sucios, caóticos - e inventaron la música indie. Nicky Wire, de los Manic Street Preachers, homenajea a los pioneros de la C86.
Entrevista de Alexis Petridis
Miércoles 25 de octubre, 2006
The GuardianSpillers Records, en Cardiff, es la tienda de discos más antigua del mundo. Cada sábado de 1986 y 1987, mi compañero en los Manic Street Preachers James Dean Bradfield y yo recorríamos los 32 kilómetros desde Blackwood para ir allí y ganarnos algún dinero tocando en la calle. La idea era conseguir dinero suficiente para comprar un single de siete pulgadas y una hamburguesa. Las hamburguesas eran de Wimpy. Los singles de 7″ eran de grupos indies que nadie recuerda ya: the June Brides, McCarthy, Tallulah Gosh, Big Flame.
La historia [oficial] de la música sostiene que no pasó gran cosa en el rock británico entre el debut de los Smiths (comienzos de los años ochenta) y el de los Stone Roses (comienzos de los noventa), pero sí pasó algo. Por llamarlo de alguna forma se le llama C86, a partir de la cassette que el NME publicó ese año. Era iconoclasta y humano, tan ferozmente independiente que estaba más allá de toda autenticidad. Algunos definen esta cassette como el auténtico nacimiento del indie, en cuyo caso este año sería su vigésimo aniversario.
Llevo esta música clavada en mi cabeza y aún la sigo escuchando resonar hoy. Escucho a los Arctic Monkeys y pienso que suenan como The Wedding Present. El último single de Franz Ferdinand sonaba como Up The Hill and Down the Slope, un single de The Loft, una de las primeras cosas que publicó Creation, el sello que firmó a Oasis.
Veinte años después, si escuchas la recopilación C86 no suena como una escena – es algo mucho más heterogéneo. Algunas de las bandas eran abrasivas, como Big Flame. Algunas otras, como The Shop Assistants o The June Brides, interpretaban brillantes canciones pop que parecían estar a punto de romperse. Después estaba McCarthy, probablemente mi grupo favorito de todos los tiempos. Musicalmente no eran muy definidos, pero sus letras eran tan políticas y eruditas… We Are All Bourgeois Now (Ahora todos somos burgueses), The Procession of Popular Capitalism (La procesión del capitalismo popular). Unos años después, los Manic Street Preachers versioneamos un par de canciones de McCarthy y me llegó una carta del batería diciendo:
De un comunista fracasado a otro, gracias por los royalties.Si había algún tipo de coherencia, residía en el hecho de que las bandas eran realmente independientes de la industria de la música y de los medios de comunicación masivos. La gente lo hacía todo ella misma: hacía sus discos, preparaba sus portadas, pegaba las solapas, publicaba y distribuía, escribiendo fanzines porque la prensa musical perdió el interés realmente rápido.
Todos ellos escribían manifiestos, sin importar cuán ridículos parecieran. Cuando empezamos nosotros, los Manics también teníamos un manifiesto: nada de drogas, nada de sexo antes de los conciertos, lo que era bastante fácil de cumplir porque nadie quería tener sexo con nosotros. Pero en la época de la C86, la gente estaba obsesionada con cosas que parecen extrañas ahora. Los álbumes y los CDs tenían que ser políticamente incorrectos; por ejemplo, algunas bandas sólo publicaban singles de 7″.
Incluso en la época, conocer grupos de la C86 era como ser parte de una sociedad secreta. La escena era esnobista y elitista – aunque en un buen sentido. Si los grupos tenían iconos, siempre parecían estar ocultos: las fundas de los discos no tendrían una foto de Andy Warhol, sino la de alguna chica que anduvo por Factory un par de días en 1966. Te forzaba a pensar un poco, a descubrir cosas.
Las bandas también eran muy femenindas y frágiles, lo que entraba en contradicción con la mayoría del rock precedente. El punk tendía a ser muy macho, y ese no sería el adjetivo que podrías darle a los Pastels, cuyo cantante principal era un librero a tiempo parcial llamado Stephen que llevaba una bolsa al hombro.
La mayoría de los movimientos musicales producen algún músico destacado, pero no pasó eso con la C86. Sus discos estaban mal producidos, sus cantantes habitualmente desafinaban, pero ahí estaba su encanto: sonaban humanos. Ahora la música suena como desinfectada. Grupos como los Arctic Monkeys son estupendos, pero sus discos están demasiado bien producidos.
La C86 me enseñó que está bien cometer fallos.
Un par de las bandas alcanzaron un éxito duradero, como Primal Scream, que ahora parecen avergonzados de esa época de su carrera. Pero la mayoría de los grupos de la C86 carecía de ambición, para bien. No se percibía el deseo de hacer dinero. Los artistas indies de hoy están bien vestidos; en la época de la C86, cada miembro del grupo tenía agujeros en las zapatillas. No tenía que ver con el punk, sino con la pobreza. También tenías la impresión, mirando a un grupo de la C86, de que muchos de esos músicos estaban viviendo en casa de sus padres. Era algo totalmente inspirador: gente que estaba en un grupo y era como tú.
El ICA de Londres está celebrando el vigésimo aniversario de la C86 con un fin de semana repleto de conciertos, exhibiciones y proyecciones de películas. No estoy seguro de si necesitamos estos eventos para recordarlo. Lo que amaba de la C86 era el romanticismo y el condenado elitismo: sentía nostalgia incluso cuando estaba sucediendo. Se dice que ninguno de los grupos originales va a reunirse para tocar en el ICA, y que ninguno de los discos originales ha sido republicado. Eso lo hace más especial, más precioso. Algunas cosas están hechas para ser raras.
Aún hoy pongo grabaciones de grupos de la época y nunca me decepcionan. Algunos son horribles, otros son caóticos, pero para mí muchos de ellos están entre los mejores discos nunca grabados.
7 comentarios
jesus miguel 2006-10-26
Es muy revelador sobre cómo eran las “estrellas” de los grupos de C86 el texto que viene en el Cd que recopila las 16 cacniones que grabaron The Siddeleys.
La cantante del grupo tenia nombre de chico.
El grupo sobrevivia durmiendo en Casas de Okupas.
Solo grabraron 3 singles.
Y su música era absolutamente maravillosa.
Carlos 2006-10-26
Wow, he estado por la web de The Siddeleys y lo que he leído, visto y escuchado me ha gustado. ¡Gracias por la recomendación! En cuanto procese más material comento más…
Giorgio Bassmatti 2006-10-26
wow wow wow!
vaya currazo!
te linkeo raitnau
Eduardo 2006-10-26
Los Artic Monkeys molan un montón. Tengo muchas ganas de verles en directo. Franz Ferdinand también, aunque ya lo tengo muy escuchado. Buen artículo. Me estoy bajando la C86 y espero descubrir cosas interesantes.
Carlos 2006-10-26
¡Gracias Giorgio! La verdad es que el artículo merecía la traducción, es fantástico. Traslada perfectamente la emoción de la época, ¡incluso dan ganas de haberla vivido!
Eduardo, la cinta es bastante heterogénea, así que seguro que encuentras cosas interesantes
Giorgio Bassmatti 2006-10-26
dan MUCHAS ganas de haberla vivido, o de poder ser capaz de vivirla hoy en día.
Carlos 2006-10-27
Creo que la clave es amar, amar la acción por encima de la producción. Me da la impresión de que los grupos indies no se distinguen por producir sino por moverse, por vivir, por pensar, por sentir, por estar en el mundo real. Un grupo indie puede publicar ocho singles seguidos o estar cuatro años mirando a las musarañas, porque al fin y al cabo es cuestión de inspiración, no de especulación. Es cosa de amor, de tripas, de algo que arde en el pecho.