Escribir es una aventura

Writing a book is an adventure. To begin with, it is a toy and an amusement; then it becomes a mistress, and then it becomes a master, and then a tyrant. The last phase is that just as you are about to be reconciled to your servitude, you kill the monster, and fling him out to the public.

Escribir un libro es una aventura. Al empezar es un juguete y un entretenimiento; después se convierte en una amante, y después en un amo, y después en un tirano. La última fase consiste en que, cuando estás a punto de resignarte a tu servidumbre, matas al monstruo, y lo arrojas al público.

Winston Churchill, en la presentación de sus memorias de la Segunda Guerra Mundial

Carlos, 28 de Febrero, 2008. Etiquetas:

3 comentarios

  1. ivan 2008/03/01

    Me recuerda al nuevo prólogo que Stephen King está incluyendo en ls reediciones de La Torre Oscura. Después de 30 años y 7 volúmenes, por fin ha decidido ponerle fin a tan épica obra, en resumen, porque ya era hora, según él. Podría haberse pasado la vida entera escribiendo sobre la Torre, pero como dice el texto del bueno de Winston… (y parece un argumento que le a total credibilidad) la Torre se había convertido en ese tirano, y había llegad el momento de matarlo.

    Yo creo que es un gran argumento. Quiero decir. Muy posiblemente, un escritor podría pasarse la vida entera enfrascado en una gran historia, dandole vueltas y forma, hasta no acabar nunca. Pero en eso consiste la evolución intelectual y espiritual no? Dar cosas por terminadas, no en un buen o mal momento, sino cuando es necesario, y seguir adelante con proyectos nuevos.

    Por cierto Carlos. ¿Sabías que en una encuesta realizada en el Reino Unido a jóvenes, no recuerdo la edad, pero no más de 25 años, resulta que 1 de cada 4 ecuestados cree que Winston Churchill no existió? Es de hace un par de años, pero demuestra bastante la curiosidad y la inquietud cultural que tienen nuestro jóvenes de hoy día.

  2. Carlos 2008/03/01

    Sí, he leído sobre esa encuesta… hay problemas a la hora de transmitir el conocimiento a los jóvenes, en general. No podemos esperar que chavales con las hormonas en ebullición se interesen por cosas muertas, así que deberíamos buscar fórmulas nuevas de enseñanza… ¿Quizá un videojuego en el que seas guardaespaldas de Churchill o algo así? :P

    De todas formas, ¡me parece gracioso cómo varía nuestra percepción de lo real y de lo ficticio! El mero hecho de que se sostengan abstracciones como las naciones es un prodigio de ilusionismo… a veces dudo de que estemos hechos para vivir en el mundo ”real”, porque no dejamos de escaparnos de él.

    Con respecto a lo que comentas de la saga de Stephen King: sí, es difícil saber cuando es suficiente. De hecho, creo que toda la gracia de ser artista es saber cuando decir basta.

  3. Manu 2008/03/02

    Totalmente de acuerdo. Las historias de por sí pueden ser infinitas, del mismo modo que lo son los puntos de vista que se pueden adoptar sobre ellas. Un buen final es lo más complicado para cualquier historia. Y saber retirarse a tiempo es lo más difícil en la vida.