
Me lo paso genial leyendo a Nietzsche y viendo películas como Conan el Bárbaro, pero no sólo sueño con batallas finales y enemigos titánicos. Sí, yo también sueño con prados verdes, y me río con las cosas de los niños. Esto viene a cuento de haber visto un juego bonito, Girl’s Garden, de la SC-1000. Algo de los primeros ochenta. Se trata de manejar a una niña que da de comer a los osos y recoge flores. Me gusta, como me gustan esos cuentos de los niños (¡El pollo Pepe!), llenos de dibujos, letras enormes y colores sencillos.