Me gusta mucho cuando alguien habla bien, que yo entiendo como tener algo que decir y decirlo de forma clara. ¿Por qué no se hablo siempre bien? Se me ocurre:
- Porque no tengo las ideas claras.
- Porque no tengo los medios para expresarlas.
- Porque tengo poco o nada que decir y necesito aparentar lo contrario (verborrea).
Por lo tanto, para hablar bien:
- Siempre seré sincero. Hablaré cuando tenga algo que decir. Si estoy hecho un lío, me callaré para aclararme o bien diré “estoy hecho un lío”.
- Sólo me recrearé con las palabras si viene a cuento y si las controlo yo (y no al revés).
- Adquiriré medios de expresión mejores. Leeré libros bien escritos, escucharé discursos bien armados, etcétera.
- El lenguaje corporal es importante.
Observaciones:
- Noto que es importante comunicarme con las personas a mi alrededor, aunque sea mínimamente. El silencio puede interpretarse como antipatía, aún más cuando se está lejos y no hay contacto visual ni físico. Cuando hablo o me escribo con otra persona estoy dándole valor, dándole a entender que me importa lo suficiente como para pensar en ella y dedicarle un tiempo; aunque sólo sea para hablar de si mañana hará sol o lluvia.
- Hay momentos en los que uno no puede ser elegante. Entonces, es preferible que hable lo mejor que pueda y ya iré puliendo mi discurso gradualmente. Un viejo proverbio japonés dice:
Decidíos en el espacio de siete soplos
. Pocas cosas son tan importantes como para requerir más tiempo. - Uno de los impedimentos para ser completamente sincero es el cuidado por no hacer daño a los demás. Unos lo llaman cobardía, otros diplomacia. Suele ser correcto cuidar las formas, pero tengamos en cuenta que a veces se hace menos daño con un puñetazo que con una caricia…
- Me parece importante hablar en primera persona cuando estoy expresando algo personal, que he hecho o pensado yo. Si no defino quién ha dicho qué, cayendo en vaguedades, nadie y todos tienen la responsabilidad de esas palabras, como si un ente abstracto hablara por mi boca. Y eso no es así. No
se han tomado medidas para corregir la situación
, sinohe hecho lo que he creído mejor
. Me desola la incapacidad de muchas personas de asumir la responsabilidad de sus palabras, así que no espero responsabilidad de sus actos.
Textos interesantes al respecto; el de Orwell, de hecho, fue el que me llevó a pensar y a escribir sobre el tema:
- George Orwell: Politics and the English Language (1946) (La política y el idioma inglés, traducción al español)
- El vicio de la verborrea escrita en Duopixel
- Hablar bien, hablar mal de Javier Ortiz
5 comentarios
Duna 2006-05-15
El poder de la palabra y el uso y abuso que hacemos de “ella”, junto con cómo movemos las manos o hacia dónde miramos cuando hablamos, está, desde luego infravalorado.
Si la gente tuviésemos claro antes de abrir la boca (me incluyo, porque yo también a veces…) lo que queremos transmitir, seguro que tendríamos mucho más tiempo libre y no habría sitio a las malas interpretaciones. (Que no sé quien es el responsable de éstas, si el que habla o escribe, o el que escucha.)
Y está claro que a veces hace menos daño un puñetazo que un montón de palabras con la punta envenenada.
He hecho uso o abuso de la palabra?
Jo!
Saludos….
pepita patata frita 2006-05-15
la verdad es que creo que cada vez nos estamos analfabetizando, me imagino que por no leer lo suficiente y ver tantísima tv>> que además el vocabulario televisibo es lo peor que nos podríamos encontrar…
a nada que uno lee dos libros se nota como el vocabulari mejora.. es impresionante! muy interesante el post! mucho mucho mucho!
un saludete!
izas
Precyossa 2006-05-18
uhmm…creo que cada dia se habla peor ( y yo la primera) nos hemos acostumbrado tanto abreviar y a no perder tiempo en pronunciar una palabra de mas que al final hablamos tipo: yo Tarzan ..tu Jane.
Mucha culpa la tienen los sms en moviles y el uso de internet…y que somos unos vagos.
Me ha gustado mucho tu post….
un besazo…Muacss!
Carlos 2006-05-22
Precisamente, por Internet, los SMS, la televisión y toda esta ajetreada vida moderna necesitamos más que nunca hablar bien, ser precisos y sinceros: porque no tenemos tiempo que perder.
Carlos 2006-05-24
Por cierto, me parecieron interesantísimos estos textos; el de Orwell, de hecho, fue el que me llevó a pensar y a escribir sobre el tema: