
Chirinuruwowaka es un verso del Iroha, una especie de abc que incluye prácticamente todas las sílabas del japonés. De aquí saca el nombre un Chirinuruwowaka, un grupo japonés de rock cuyo primer álbum, Iroha, es un puñado de buenas canciones que van desde la alegría de Kasugai, Yo Suga y Koke no Shou Shita Konna Dai a la oscuridad sugerente de Hai to Akira y Shigaa, pasando por la delicadeza de Konohagisu y Nazuki a la contundencia de Shikon Noise y al toque circense de Tanuto. Se nota la experiencia y la calidad de los músicos, que se traduce en una música que fluye, rica, con momentos brillantes como los fantásticos solos de guitarra de Yo Suga y Tanuto. Por no hablar de la voz dulce y capaz de la cantante y cómo contrasta con una música que funciona como un reloj, perfecta e imparable. Redonda, como el disco. Por cierto, ¡me encanta la gráfica de su disco y su sitio web!
Más información en Redemption Denied y en la página de un aficionado.

Otro grupo, también japonés y también disfrutable, es Mono; lo de disfrutable es bastante subjetivo, porque, por ejemplo, la monumental canción Yearning es una montaña de tristeza tan hermosa como desnuda y dolorosa. Dicho claramente: ¡si estás un poco deprimido mejor ni te acerques! He escuchado One step more and you die y You are there y su música es, a grandes rasgos, un subir y bajar por sentimientos desde la furia (The flames beyond the cold mountain) hasta la calma (Sabbath, The remains of the day), sin mucho espacio para términos medios. Me gusta su sonido atmosférico y su sabor atemporal: esta música podría ser, perfectamente, banda sonora de la prehistoria o de la colonización de las lunas de Saturno en el siglo XXIII. Y para mí, cuando algo alcanza esos niveles y me toca tan adentro, es que es realmente bueno. Aunque duela.
Descubierto en Indie Laundry.