
Ayer al anochecer estuvimos dándole a la comida china y viendo a los Skatalites en la playa de Gros. Sólo llegaron a insinuar Chinatown… pero tocaron completa la mítica Simmer Down. Prácticamente conozco a los Skatalities de oídas (alguna canción suelta en algún recopilatorio) pero dada su experiencia y su saber hacer son una antología viviente de la música jamaicana de los sesenta y setenta: ska, rythm’n'blues, reggae… y lo enlazaban todo de una forma absolutamente natural y disfrutable. Qué pena que Bob Marley y Augustus Pablo estén muertos.
Después vino Popa Chubby, un blues-rockero de New York que, puestos a recordar, empezó con Hey Joe, y pensé que qué pena que Jimi Hendrix esté muerto también. No porque lo presente sea malo, ni mucho menos: Chubby hizo un blues eléctrico impecable, potente y aliñado con unos solos magníficos.
Cerraron la noche Gotan Project, unos franco-argentinos que buscan revitalizar el tango metiéndolo dentro de un contexto moderno: escenografía, uniformes, vídeos, bases electrónicas… todo muy cuidado y muy correcto, pero a mí me dejaron un poco frío, quizá por tanta perfección y melancolía. También me dejó helado el aire que venía del mar, así que nos fuimos antes de tiempo…
Por cierto, qué ganas de pintarrajear las esculturas de Igor Mitoraj. ¿Qué mérito (y sentido) tiene copiar esculturas rotas? Como si no hubiera ya suficientes por ahí…
4 comentarios Suscripción
pepita patata frita 2007-07-26
qué envidia..!! gotan project…
Marina 2007-07-29
Pues no, ningún sentido, pero en cierta forma se supone que eso es el arte (o al menos es lo que dice Manolito Kant), lo que no sirve para nada. (Pero a mí no me gustan tampoco.) Un abrazo.
Carlos 2007-07-29
Oh, ¡el arte claro que tiene utilidad! Si no los políticos lo dejarían en paz. Y nadie pagaría por él. Aunque, bien pensado, demasiadas personas pagan por estupideces, así que quizá tenía razón Kant…
Marina 2007-07-30
Lo de cobrar por una obra de arte hoy en día es algo que no considero que sea relativo a la definición de arte. Hoy en día es “artista” cualquiera que cobre por hacer un espectáculo. Es decir, me refiero a que hoy en día los criterios de belleza están desvirtuados, y se supone que el arte es lo que la sociedad admite como tal. La democracia, tal y como “es” en esta sociedad, es la gran culpable de que el artista de hoy se haga llamar David Bisbal y no Bill Callahan, por ejemplo. Por otra parte, que tengamos un gobierno así de mal hecho, nos da la libertad suficiente de crear un micromundo que sí tiene unos criterios y que está al alcance de quien elija vivir en él. Hoy en día quién va a necesitar criterios para sobrevivir en el macromundo. En el micromundo sobrevive el que realmente lo vale, el que no tiene necesidad de únicamente digerir lo que el macromundo te dicta: qué debes comprar, qué debes escuchar o qué debes decir. Otra cosa es que haya que pasar demasiadas pruebas para que te den una oportunidad y no te peguen la patada. Aunque el micromundo sea pequeño, es necesario, y debe recibir apoyo para que se mantenga con vida. Algo así, pero mejor explicado, es lo que creo que entiendo…
Si los políticos no lo dejan en paz es porque se sienten culpables. Es como lo de las becas de los bancos y los concursos de relatos, música de cantautor, etc. Todo es por limpiar imagen. A ellos en realidad les importa un cojón. Ahora bien, los resultados están ahí. Por ejemplo, las discográficas independientes se están beneficiando de internet. El gobierno lucha contra internet para apoyar a las multinacionales, ignorando que es un medio de difusión positivo para las pequeñas, justamente para aquéllas que se preocupan en mirar un poco por los criterios del micromundo. Es un poco triste, como casi todo.