John Rambo 13 de Febrero de 2008

John Rambo

John Rambo cierra la saga iniciada en Acorralado de la misma forma, acusándonos de disfrutar de la violencia gratuita (la mirada de Rambo victorioso es la de un gladiador cansado de tanta basura, no la del clásico héroe limpio), de inconscientes, blandos y optimistas patológicos (en esta película no somos Rambo, sino los misioneros), de hipócritas (qué malos son el ejército y la policía, pero ¿qué haremos cuando aparezca alguien que no se conforme con hablar? ¿Por qué no asumimos la responsablidad de autodefendernos? ¿Por qué la delegamos y después no respetamos a nuestros supuestos defensores? ¿Por qué atacamos a los funcionarios en lugar de a los dirigentes…?). Es un película severa, incómoda, y formalmente esto se plasma en un realismo atroz, un descenso a los infiernos de la decadencia humana comparables a los de Apocalypse Now. Sin embargo, se aleja del nihilismo de aquella y, al final de unos cortos e intensos noventa minutos, queda bien claro que el mensaje es la necesidad de aceptar la realidad y actuar en consecuencia, vivir por nada o morir por algo.

Extras: Reseña de Manuel De la Fuente en La Página Definitiva y Semana Rambo en Viruete.

2 comentarios Suscripción

  1. Manu 2008-02-16

    No he visto la película ni tengo intención de hacerlo. Para mí, Rambo es un personaje que se corresponde con una época y una ideología concretas, como eran la década de 1980 y el nacionalismo que intentaba recuperar el orgullo de ser estadounidense tras salir por piernas de Vietnam. He leído buenas crítica de esta película, lo que quizás sólo venga a decir que es mejor que las anteriores, que tampoco es muy complicado. En todo caso, si Stallone ha conseguido despedir dignamente a los dos personajes que le dieron el dinero y la fama, ni tan mal.

  2. Carlos 2008-02-16

    Pues mira, para mí Rambo (la primera, las otras dos son otra historia) es antes que nada un retrato de la hipocresía de nuestra sociedad, que emplea a las personas para unos fines y después los abandona sin compasión. Es el caso de este ex-soldado que vuelve a su país y se siente como un extranjero, pero podía ser la historia de muchos inmigrantes, de amantes desa(r)mados… si en el fondo es una historia de amor :) Por otra parte, esta nueva película es una denuncia de la brutalidad que se vive en varios países del mundo en los que nadie interviene; lo fácil habría sido un Rambo vs. Bin Laden, pero no, aquí Rambo ayuda a unos cooperantes. Y a veces la única forma de combatir la violencia es más violencia, por mucho que nos repugne.

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