Normalmente me parece mal que los personajes de tebeo tengan una vida muy larga, porque hay muchos peligros narrativos: tramas intrascendentes que no llevan a ningún lado, o tramas trascendentes que llevan a algún sitio pero luego son anuladas (milagros y resurrecciones de todo a cien), apariciones de más y más personajes que no hacen que la historia avance, deformaciones de carácter (si a uno le pasa de todo… ¿no termina uno siendo algo genérico, como en El inmortal de Borges?)… al final las series terminan siendo culebrones infinitos y aburridos. Por eso prefiero las series limitadas y las historias cerradas: los autores tienen más control y los lectores podemos separar mejor el grano de la paja, al no tener que tragarnos números infumables para poder entender mejor tal o cual importante concepto. Si quieres contarme algo, hazlo, pero no me marees.
Sin embargo, alguna vez estos mareos pueden dar algún fruto interesante. Ha caído en mis manos la miniserie JSA Classified: Power Girl y, además de disfrutar de un trabajo gráfico interesante y bastante logrado, he podido conocer mejor a Power Girl, una superheroína que lo tiene todo: poder, fuerza, belleza, humor… ¡pero no sabe de dónde viene! y eso la hace frágil. E interesante. Geoff Johns y Amanda Conner han conseguido una miniserie ágil y entrañable, centrándose más en los aspectos cotidianos que en el glamour superheroico. Así, no estamos frente a otra pseudosuperheroína de esas que no son más que un hombre con pechos, sino a una mujer de verdad (si es que eso es posible en un tebeo) que se muestra como tal (no oculta sus curvas, no se disfraza de hombre) y no se avergüenza (¿por qué debería?) aunque (lógicamente) le molesta que los hombres le miren a los pechos en lugar de a la cara. Pero se lo toma con humor (dice que no lleva máscara porque, de todas formas, la gente no le mira a la cara :P). Toda la historia combina el humor y el drama, haciendo repaso de la accidentada historia editorial de Power Girl: primero fue la prima de Superman, luego resulta que venía del futuro, luego nosequé de la Atlántida… claro, es más difícil integrarse cuando se está desarraigado, y no faltan los desaprensivos que buscan aprovecharse, pero Kara, la mujer tras Power Girl, tiene mucho carácter y no se rinde.
No sé si una serie propia de Power Girl estaría bien, pero al menos esta miniserie me ha dejado buen sabor de boca. Hay acción constante y me he enterado bien de quién es el personaje, cómo piensa, cómo siente… así es más fácil identificarse, o al menos comprender. Además, el trabajo gráfico de Amanda Conner (lápices) y Jimmy Palmiotti (tinta) es estupendo, de línea clara, divertido y desenfadado, y también funciona bien con partes más dramáticas. La dibujante, además, hace un buen uso del lenguaje corporal, añadiendo expresividad e información a la historia, haciendo necesario el dibujo. ★★★★
Algunas cosillas más de Power Girl:
- Un par de cortos (ver Films) bastante amateur, pero con cierta gracia.
- Entrevista con Amanda Conner acerca de Power Girl.
- Cómo no, la ficha de Power Girl en la Wikipedia.
