Gorka me ha comentado que a la gente normal le cuesta aceptar la innovación del diseño, y me ha puesto como ejemplo las reticencias de muchas personas a edificios como el Museo Guggenheim de Bilbao y el Kursaal de Donosti.
Pienso que la gente normal no tiene problemas en aceptar novedades que resultan en una mejora palpable de la calidad de vida: por ejemplo, nuestros abuelos adoptaron las lavadoras y las maquinillas de afeitar sin más problemas. Pero ¿qué mejora real aportan unos edificios que, visualmente, rompen agresivamente con su entorno, y funcionalmente sirven casi siempre para actividades elitistas y caras? Personalmente, comprendo a quienes ven esos hitos con recelo.
Los diseñadores debemos comprender y servir a nuestros congéneres, no dictar qué deben sentir o necesitar. La gente en general suele saber qué quiere, y cuando no es así piden consejo, no órdenes. ¿Conclusión? Cuando los diseñadores escuchan y responden a las necesidades de las personas normales, éstas aceptan el diseño. Cuando no es así, pasa lo que pasa.
18 comentarios
Duna 2006-03-22
Las pinturas de Picasso casi causaban miedo en sus comienzos a la gente “normal”, odioso palabro.
La solución? Pues por ejemplo hacer pisos de protección oficial de mega diseño, mega moderno.
Al mismo precio, evidentemente.
Creo que se disolverían muchos recelos.
Y es que lo nuevo siempre asusta, pero hay que mojarse el culete.
Carlos 2006-03-22
Está bien el punto de hacer casas buenas, bonitas y baratas, como por ejemplo aquellas Unité d’ Habitation de Le Corbusier. Pero lo nuevo no siempre es bueno.
Me pones el ejemplo de Picasso y sí, fue muy renovador en su momento, pero ¿esa renovación aporta más belleza al arte? ¿aporta más armonía al mundo? Tristemente, tengo la impresión de, detrás de la intensa renovación formal de los vanguardistas de comienzos del siglo XX no hay generalmente una búsqueda de avance, sino reacción y rechazo a lo preexistente y la fe de que cualquier cosa es mejor que lo actual, incluso la nada. Es lo que pasa con quienes se toman el dadaísmo en serio, o los futuristas (aunque me gusta Antonio Sant’Elia :P).
Pero es normal, aquella época era entre fea (lo industrial) y anquilosada (en arquitectura se mezclaban y se copiaban estilos antiguos sin demasiado criterio). Para colmo, un arte amable como el modernismo se había posicionado como lujo para los adinerados; ¿Qué se podía hacer? romper con todo y hacer algo nuevo, ¿verdad? Pero todo viene de algún sitio, y en muchos casos se optó por algún primitivismo, o las socorridas imágenes de los sueños, o alguna mezcla rara. Los vanguardistas fueron una especie de gitanos que iban recogiendo chatarra de todos sitios para juntarla y darle nuevos nombres. Quizá por eso la mayoría de las vanguardias son tan feas… y tan inútiles. ¿Qué vanguardias tuvieron un programa serio? Me viene a la mente la muy loable intención del constructivismo de que los productos industriales puedan ser también agradables, cómodos, atractivos: arte. Es decir, recuperar algo perdido, la dignidad de los productos artesanales. Pero fuera de eso, ¿qué hay?
Las vanguardias no sólo no han triunfado contra la “institución arte”, sino que se han convertido ellas mismas en “institución arte”. Y no hablo sólo de las vanguardias históricas: prácticamente, todo artista vanguardista contemporáneo que se precie quiere exponer en un museo o en una galería; y todos quieren vender su arte, lo cual no es malo, pero a la vista de los hechos tendríamos que replantearnos si el arte es realmente algo desinteresado.
Las vanguardias no rompen la “unidad” de la cultura, porque ésta es forzosamente algo múltiple, creativo. De otra forma no puedo imaginar cómo han surgido diferentes idiomas y costumbres a lo largo de la historia… que unos pocos hagan cosas “diferentes” no rompe nada, puesto que es natural que en toda sociedad masiva haya muchos grupúsculos con diferentes intereses y actividades. Prueba de ésto es que todos ellos aportan cosas a la cultura común, y que hasta las artes más vanguardistas que tengan algo que aportar son aceptadas.
¿El arte puede ser una herramienta de lucha? Claro, pero eso no depende del arte sino de las personas. Uno puede luchar con lo que sea, pero debería estar seguro de por qué está luchando, tener propuestas para mejorar las cosas, etcétera. Eso del rebelde sin causa está muy bien para las películas, pero en el mundo real es una tragedia. Así que, amigos artistas, por favor no dejéis de cultivar la filantropía, la inteligencia y el amor, y no os dejéis llevar por caprichos ni vientos similares. Más Le Corbusier y menos Picasso
Duna 2006-03-22
Pero qué es eso de aportar más belleza al arte.
Quién mide la cantidad de belleza?
Una obra es tan bella como tus ojos y sentidos den de sí para verla e interpretarla.
Por cierto el comentario impresionante, me he quedado pegada…ja ja ja.
El arte es subjetivo 100%.
Aunque estoy de acuerdo en que ya nada es verdaderamente nuevo, sólo reinterpretaciones de algo que ya existe o ha existido.
Nos falta el plató con mogollón de humo, un vaso de agua al lado y estar en la 2…anda que…
Ja ja ja.
Saludos Charlie.
Miguel 2006-03-22
Está bien escuchar, pero no comparto del todo tu opinión.
El diseño (publico) tiene que ser ante todo funcional. Un edificio como el Kursaal o el Guggenheim, si son funcionales cumplen su misión y por lo tanto son válidos.
Recuerda el día que se presentó el proyecto del Kursaal o el día de la inaguración… muchos decían que era un edificio feo, que con lo clásico que era Donostia, no se podía poner “eso” ahí en medio. Que hubiera sido mejor un edificio más clásico. No he estado nunca de acuerdo con esas afirmaciones.
El edificio cumple su función. Puede que elitista o clasista, pero iba a ser esa su función independientemente del diseño. Quizás, el diseño está pensado únicamente a las personas que van a utilizar ese espacio…
Al igual que se colocan esculturas “modernas” en las plazas, un edificio como el Kursaal es una obra de arte y como tal tiene que ocupar un espacio. No se ha decidido hacer un edificio para realizar eventos, se ha decidido crear un edificio para realizar eventos que además sea una obra de arte.
No sé si “mesplico”…
loveof74 2006-03-22
pero que decis?
que el kursaal es feo, hombre…redios, a quien eso le parezca bonito que aproveche el 60% de Castivia Optico
no a la divinización de los arquitectos (visteis lo que plantean para el cercano Sagues? Para mear y no dejar gota).
para moderno, que le pregunten a Serra y su maquinita de humo…
pepita patata frita 2006-03-22
estas cosas son la ostia de dificiles siempre.. a mi me parece que no siempre la utilidad del diseño reside en si funciona ese edificio, es decir si cumple su función, si la “casubge” está bien hecha y los baños cumplen con la normativa etc…etc… pienso que la función social del diseño y del arte hoy en día ya no solo es importante sino que es imprescindible, creo que hoy en día más que nunca NECESARIO, todo eso. luego está el rollo de los gustos etc… a mi el kursaal me encanta, estoy de acuerdo con posit de que se divinizan a los arquitectos, que más que arquitectos acaban pareciendo dioses… y tampoco es eso, pero realmente un arquitecto o urbanista ya no solo diseñan ciudades, esteticamente más bonitas o más feas, más cómodas o más incómodas, sino que generan sociedades, comportamientos y relaciones. es decir que según cómo se diseñe un espacio las relaciones sociales serán diferentes, aparte de si estéticamente es interesante o no, que yo creo que hoy en día es otra cosa.. tengo la sensación de que incluso los diseñadores pecamos de pensar si es bonito o feo… deberíamos de ir más allá, y pensar qué es lo que genera lo que estamos haciendo. si merece la pena ser diseñado o no. no tanto en términos estéticos sino a nivel social.. no sé si “mesplico ” yo también. esto es muy complejo, pero sin duda el debate es muy interesante.
por cierto carlos, miguel y posit, todos…
estoy pensando ahora mismo de que también podría ser muy interesante plantear a kunsthal que ya que no harán más jornadas ir los ex alumnos a explicar nuestra situación desde fuera…
qué os parece???
un beso a todos
izas
Carlos 2006-03-22
Duna, echo de menos “Qué grande es el cine”… aunque algunos tertulianos eran unos plomos, pero era una buena oportunidad para ver buenas películas y aprender de cine.
En cuanto a lo de que el arte es subjetivo, pues sí. No existe la objetividad, pero sí la intersubjetividad: nos ponemos más o menos de acuerdo en qué es bello y qué no. Los conceptos no son algo estático y predeterminado sino acuerdos, perfectamente modificables. Por eso está bien que sigamos discutiendo sobre cosas como qué es el arte, qué es la belleza y todo lo que haga falta: porque así aprendemos más y porque, hasta que reviente este planeta y desaparezcamos los seres humanos, no se ha dicho la última palabra sobre nada. Además, los conceptos nunca son 100% subjetivos, porque siempre nos basamos en otras personas, tenemos condicionantes, etcétera.
Miguel, yo también he sido educado en la doctrina de que “si funciona, es válido”, pero también debe haber un concepto interesante detrás, ¿no? ¿o vamos a hacer nuestro trabajo sin importar si estamos ayudando a reforzar una institución o una organización injusta? Los diseñadores no deberíamos ser meros burócratas de lo visual, debería importarnos el propósito de nuestro trabajo.
En cuanto al Kursaal, más allá de su “pinta” o de si cumple la función deseada por sus promotores, no me termina de convencer conceptualmente porque, en lugar de apostar por un tejido urbano descentralizado y rico, se colocan una serie de “hitos”, dividiendo la ciudad en lugares “importantes” y lugares “vacíos”, barrios dormitorio, etcétera. Y siempre que he ido de viaje a otras ciudades lo que más me ha llamado la atención son las calles y las personas comunes: ahí es donde se ve el auténtico espíritu de la ciudad. Por eso, soy más partidario de reforzar la vida de los barrios que de construir monumentos.
De todas formas, ¿por qué siempre tenemos que “progresar”, que “ir hacia delante”? ¿Por qué ese afán por llenar cada rincón de cemento y cosas? El auténtico lujo es el espacio. El Kursaal no está mal, pero imaginaos una zona verde en su lugar. Ohh.
Carlos 2006-03-22
¡Señor Amor e Izaskun, gracias por vuestras aportaciones! Sí, estaría muy bien plantear unas jornadas, tertulias o lo que sea para discutir sobre las implicaciones sociales del diseño, que no sea todo puramente técnico. De hecho, me parece muy necesario…
pepita patata frita 2006-03-22
pues planteemos a la escuela, que algunos estamos dispuestos a dar nuestro punto de vista, nuestra experiencia fuera de kunsthal..
es planteable eh?’ decis que si.. y planteamos un proyecto eh??
jeje
un beso izaskun
antonio 2006-03-23
Aunque, como excepción que confirma la regla, existen algunos inventos como una silla que admiten (por la sencillez de su utilidad) la intrusión del campo de lo artístico en el de las ‘máquinas’, lo que hay que tener claro es que una cosa son los inventores o la tarea de inventar (electrodomésticos y otros aparatos o ‘máquinas’ útiles) y otra es lo artístico, que no tiene por qué ver con lo funcional sino con la sorpresa, el placer de los sentidos, etc.
Y luego hay alguna disciplina que tiene de ambas cosas como es la arquitectura y que es muy difícil de manejar por intentar acomodar dos aspectos tan dispares en una única cosa como es un edificio. Y todo además inmerso en un medio que es el ser humano o la sociedad que es donde debe encajar y a ser posible perdurar. Y ya sabemos que los humanos somos muy nuestros.
Carlos 2006-03-23
Antonio, buen punto tu distinción entre inventores y artistas. El problema lo tenemos los que caminamos entre dos aguas, ya sean los arquitectos, ya sean los diseñadores gráficos… porque los carteles y las señalizaciones tienen que funcionar también
Izaskun, yo aún no tengo demasiada experiencia fuera de la escuela y no soy demasiado bueno hablando en público, pero ya me animaría a hacer algo
Miguel 2006-03-25
Me parece acertadísimo el cometario de Antonio. De todas formas, yo creo que el problema es que nunca llueve a gusto de todos. Esta conversación es similar a la que estamos teniendo en processblack con respecto a lo de tunick. Para algunos es un gran artista, para otros no es más que un “sacacuartos”.
Aquí pasa lo mismo. Para mi guggenheim y Kursaal, son obras de arte y creo que tienen que estar donde están. Puede que estén mal aprovechados, puede que hagan actividades para unos pocos, puede que incluso no tuvieran que ser así. Pero cubre las necesidades de una parte de la ciudanía.
Carlos 2006-03-25
¡Muy interesantes los comentarios de Natxo en el tema de Processblack! Allí he comentado que, quizá, estos proyectos faraónicos son necesarios para atraer la atención del gran público y permitir que los pequeños proyectos crezcan en silencio.
El punto de esta nota era que comprendo la hostilidad de la gente normal (en este caso, la que no está implicada con ninguna élite cultural ni artística) hacia proyectos que entran como un elefante en una cacharrería en la vida de las ciudades. ¿Quién tiene la razón? Pues cada uno la suya.
Los fans del arte contemporáneo queremos sorprendernos todos los días, encontrar cosas interesantes, diferentes. El resto de la gente pone sus exigencias en otras cosas: que todo funcione razonablemente bien, que haya comida en el frigorífico, etcétera. ¿Tenemos derecho a meternos en la vida de otras personas con intervenciones tan dramáticas como el Kursaal? No lo sé. Habría que ver el grado de compenetración entre las minorías artísticas y la población en general, qué valor se le da al arte…
Los monumentos, históricamente, han servido para materializar la voluntad de un pueblo o bien de una élite. Las columnas votivas son ejemplo de lo primero, los panteones de lo segundo. Al menos, en el Kursaal se hacen más cosas que enterrar a alguien, lo cual es un avance
Pero me gustaría saber qué nivel de aceptación hay de este tipo de edificios y “cosas” en Donosti. Cómo se perciben, si como imposición o como respuesta a una necesidad de espacios y actividades o simplemente de prestigio y diferenciación. Bueno, y en Irun… me imagino una respuesta, pero me encantaría sorprenderme.
Carlos 2006-03-25
Relacionado con lo de que los diseñadores no podemos limitarnos a hacer nuestro trabajo sin importarnos sus implicaciones sociales, es interesante la nota de Ramiro Espinoza: Responsabilidad y diseño gráfico. Interesante también la nota y los comentarios de El diseño gráfico como profesión.
pepita patata frita 2006-03-27
Yo la verdad no estoy nada de acuerdo con antonio de separar en 2 por una lado la gente que hace “máquinas” y por otro el ámbito “artístico”, y más esa relación de la necesidad de las máquinas ” lo útil”, y lo innecesario, ocioso de lo “artístico”, como del placer del pasatiempos de los sentidos etc…
Yo creo que hoy en día estamos bastante sobrados de máquinas y no es creo que TODOS somos necesarios, es decir que todos construimos la sociedad, y no sólo desde lo material, si no desde los significados, desde los sentidos, desde la confección de ideas, sentimientos, relaciones etc… todo esto que construyen formas de pensamiento, y por tanto pienso que es tan necesario lo uno como lo otro. Y creo que no son una más que otra, sino las dos necesarias y diversas…
Con lo referente al Kursaal, yo me acuerdo cuando estaban los planos en la avenida en un escaparate, y todo el mundo NOS echabamos las manos a la cabeza, pensando, con lo bonito que era el antiguo… qué harán ahí.. que monstruo… romperá con lo “bonito” que es donosti.. etc.. eso lo decía mi madre y lo decía yo y muchísima gente que conozco. hoy es el día que a mi y a muchísima gente nos gusta el edificio, pero claro gustos hay muchos, eso es así, pero cumple el edificio las necesidades de una ciudad, se adecúa ésta a la ciudad, a su entorno, a las espectativas de la ciudad. Si preguntasemos a la gente qué opina sobre picasso, sobbre goya, sobre dalí etc… Serán los pocos y únicos artistas que conoce la gente… es Impresionante, cuando estamos ya 100 años más tarde y existe esa idea de lo artístico, lo bohemio, el arte es su ocio y su negocio…
Bueno esto venía a cuentno de que creo que tiene que haber una conjugación de lo que el pueblo quiere, pero a veces hay que “meterles” algunas cosas por su bien. Yo en el caso del Kursaal la estética del mismo me gusta, pero en cuanto a su intervención me parece horrible, me refiero a la intervención social, me parece que este edifcio lo único que hace es rebotar a la gente, es decirque la gente resbale por él, no hace penetrar… (jeje!) es decir que escupe a la gente del mismo, pero si creo que dá un dinamismo a la zona de gros, me refiero a sus formas y sus materiales… a mi me parece interesante en ese sentido, en el sentido estético y formal, lo demás no me interesa nada. y dentro me parece una bazofia.. me parece como un interior sin vida, enmaderado que dá pena. Bueno eso ya son mis cosas… estos debates son dificiles pero muy interesantes!
Carlos 2006-03-28
Es fácil decir que lo técnico es desapasionado, necesario, útil, desideologizado, justificando así su inevitabilidad. En frente, lo caprichoso, lo irracional, lo artístico, sin un valor objetivo y común. Pero lo técnico pertenece a la esfera de lo humano tanto como “lo otro”, el arte, y por lo tanto ambas cosas son discutibles, razonables (en el sentido de que se pueden razonar, justificar), subjetivas.
Por otra parte, creo que la vida sería francamente miserable sin arte, sin disfrutar de la belleza, de los sueños, sin tratar de comprender tantas cosas que están fuera del campo de la técnica y la ciencia. ¡Sin entretenimiento! Sólo podríamos decir que el arte es prescindible si reducimos su definición a pasatiempo decadente, dibujitos y chorradas. Pero arte significa aspiración a mejorar, a disfrutar, a comprender.
Hay que obligarse hacer cosas nuevas, porque si no podemos perdernos muchas cosas. ¡Está bien tener un pasado y todo eso, pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados y convertir las ciudades en museos al aire libre! Esto también se puede aplicar a nivel “ideológico”-político: menos reivindicación de pasados míticos y más voluntad de mejorar la vida de las personas vivas.
En cuanto al “rebote” social del Kursaal, completamente de acuerdo. No se trata sólo de que el edificio sea chulo o no, sino de que conlleve una utilidad social acorde a su coste. Vamos, que si tengo dinero puedo coger un piso o una casa y llenarla de cosas que me interesan a mí y a mis amigos, pero si el dinero es de mucha gente debería ser invertido en algo que la mayor parte de esa gente pudiera disfrutar. Los espacios públicos deberían ser lugares de encuentro y enriquecimiento mutuo…
¡Gracias por tus ideas, Izaskun! Sí que es difícil discutir de estos asuntos… implican tantas cosas…
pepita patata frita 2006-03-29
gracias a tí por sacar estos debates que son importantísimos para todos nosotros… nos ayudan y nos hacen aprender mucho…y lo mejor es que hay un feedback que es cojonudo.
iepa!
Carlos 2006-03-29
Esta es la grandeza de los blogs con comentarios, que las notas no son algo estático e inevitable sino que pueden matizarse, enriquecerse, desarrollarse, enfrentarse con otras opiniones… ¡las cosas pueden (y deben) hablarse!
¡Gracias de nuevo por vuestras aportaciones!