Largo domingo de noviazgo 30 de Enero de 2005

Resumen: Largo domingo de noviazgo me ha gustado mucho.

En la parte técnica, me encanta esa paleta de colores saturados que usa Jeunet, como en Amélie y, supongo, Delicatessen (tengo que verla). La fotografía es soberbia, y los efectos visuales cumplen correctamente. La música funciona bien: pasa desapercibida casi todo el rato pero en momentos clave aporta ese acento dramático (que es para lo único que habría que usar la música en todo lo que no sea un musical).

Me gusta ese pequeño universo de secundarios que despliega el director: hay quienes dicen que es un recurso superficial emplear muchos personajes, pero a mí me hace sentirme en un ambiente más familiar. Ves que los personajes principales no están solos, que tienen un mundo alrededor.

La mezcla de momentos dramáticos con toques de comedia funciona muy bien. Para mí, las películas buenas tienen un poco de todo, lo que al final se resume en: que te haga llorar y que te haga reír (como Amélie o cualquiera de las últimas de Kitano). Winckelmann se revuelve en su tumba, lo sé. Bueno, la película es una mezcla curiosa de cuento y de película de investigación, con buenos ratos de cine bélico desglorificado y alguna bonita escena de amor. Pero sobre todo es un canto a seguir adelante, a tener esperanza pese a todo, de la misma forma que el tío de Mathilde arreglaba una y otra vez las piedrecitas que le desbarataba el cartero.