Le voyage dans la lune 30 de Marzo de 2006

Me fascina la imaginería de El viaje a la luna, de Georges Méliès: esos decorados exuberantes, ese montón de extras que bailan y gesticulan llenos de vida, el optimismo y la infinita ingenuidad de ese viaje a la luna como quien va a al monte de detrás de casa, esos trajes tan chulos de los selenitas, los efectos especiales que no buscan realismo sino fantasía… porque todo esto va de fantasía, de ilusiones, y de eso Méliès sabía un rato.

También me da la impresión de que Méliès era un hombre generoso. Con los decorados y el atrezzo que emplea en esta película de ocho minutos, muchos aprovecharían y estirarían la historia para llenar dos horas, sea como sea. Pero Méliès sabe que la magia es un fogonazo efímero, no trata de agotarlo y cuenta lo que debe en el tiempo preciso. Quizá la vida en el París de 1902 ya era tan ajetreada como hoy… eso explicaría en parte las más de quinientas películas (!) que realizó este hombre en apenas dieciséis años. Su pasión y su inquietud por desarrollar aquel invento recién nacido explicarían el resto.


Casi cien años después, los Smashing Pumpkins homenajearon esta película en el vídeo de Tonight, Tonight, con un resultado muy bueno. De hecho, la velocidad de la película original la convierte en un antepasado lejano del videoclip más que del largometraje; incluso más que del corto.

3 comentarios

  1. Duna 31 de Marzo

    Buah! Temazo, Charlie, temazo…
    y precioso vídeo, sí señor.

  2. eva superestar 31 de Marzo

    esa película la estudiamos en clase como un hito del cine, así que imagínate…

  3. Miguel 2 de Abril

    Lo mejor es cómo vuelven a la tierra! :D
    Si la luna está arriba, lo normal es tirarse de cabeza a la tierra! :D :D