Quiero encontrar el modo más directo de expresarme artísticamente, porque la gente ya tiene muchas películas, videojuegos, producciones muy sofisticadas. En cambio, el cómic es un medio “viejo”, muy directo, es un poco como las pinturas rupestres. Es crudo, bruto. Tiene mucha fuerza. Por eso me gusta.
Estudié pintura e Historia del Arte; incluso quise ser pintor. Pero hoy existe demasiado clasismo en el negocio de la pintura, que la ha vuelto demasiado intelectual. Prefiero el cómic porque es un arte más popular, con una audiencia más curiosa y menos intelectual… más, de nuevo, bruta.
Paul Pope, en una entrevista publicada en Con C de Arte. Me parece muy interesante el punto que contrapone la curiosidad a la intelectualidad, como si los intelectuales no tuvieran verdadera curiosidad sino afán de sistematizar y criptografiar la realidad. En cambio, el lector de cómics buscaría sensaciones, un pensamiento visual, intuitivo y más abierto. ¡Me gusta más ésto!