Los pájaros se mueven a 10 fps

Estas semanas han pasado rápido y despacio.

Por las mañanas voy a una agencia de publicidad de Donosti a hacer prácticas. Las tardes se las come (devora) la escuela. Y cada noche tengo unas dos horas libres para perder el tiempo con mis proyectos personales, ¡poquísimo! Esto no puede ser bueno.

Bueno, sí. Con toda esta hiperactividad obligatoria, cierta clase de creatividad ha florecido en mí, y me vienen montones de ideas para todo tipo de cosas. Ya podía haber hecho las prácticas en noviembre, en plena gloria de la apatía…