Cuando me quejo de que los personajes no avanzan y de que la mayoría de las historias son de relleno, ¿no estoy desentendiendo la verdadera naturaleza de los cómics de superhéroes, donde no importa tanto la historia como el personaje? Un personaje no es importante por qué le pasa, sino por cómo lo pasa. Desde este punto de vista es más fácil disfrutar de un universo plagado de realidades alternativas, donde un personaje puede tener mil orígenes y desarrollos diferentes, siempre que sea él… y las historias tengan un desarrollo interesante.
El Mangaverso Marvel
Visto el imparable avance del tebeo japonés, a los de Marvel les dio por unirse al enemigo, a ver qué pasaba. El resultado fueron una serie de reinvenciones con salsa japonesa. No voy a engañar a nadie: estos tebeos sólo tienen el objetivo de molar, así que cualquier posible asimilación cultural es superficial, limitándose a clichés como robots y samurais. También hay que reseñar su carácter más bien adolescente, lo que parece ser que significa guiones simplones, sexo implícito (bueno, la Bruja Escarlata va en tanga :P) y violencia sin sangre… tampoco es algo que sea forzosamente aburrido, y la mayoría de los replanteamientos son suficientemente atractivos como para seguir pasando páginas.
Spiderman
Peter Parker es el último ninja del clan de la araña y carece de más poderes que su dominio de las artes marciales. Su primera saga, La leyenda del clan de la araña, no es gran cosa: dibujo simple y exagerado, colores pasteles y épica de doceañeros a raudales. Claro que yo tengo veintiséis, así que esto no estaba pensado para mí, supongo. Molar mola, pero es que a Spiderman lo tiene que coger un auténtico inútil para que no mole
Los Cuatro Fantásticos
Los 4F son un comando de élite futurista (Equipo de respuesta de metatalentos a megaescala
) que funciona un poco como el Equipo A: Reed Richards, un genio como siempre y un chuloputas como nunca, dirige desde la sombra; Ben Grimm, el fortachón introvertido; Sioux (Sue Storm), más sutil que nunca; y Jonatha, versión femenina de Johnny Storm que es tan bocazas como siempre. Me gusta el giro fresco, disfuncional y descreído tan típico de los que quieren ser modernos desde los noventa a esta parte. El guionista, Adam Warren, intenta hacer algo especial a base de flashbacks, notas a pie de página visuales que agilizan el conocimiento de los personajes, pero el final resulta apresurado y predecible. Supongo que es lo que pasa cuando te dan sólo veinticuatro páginas para recrear cuatro personajes… diablos, hay personajes que no terminan de desarrollarse ni en cien números! El arte de Keron Grant, Rob Stull y Chris Walker es sucio, oscuro y recrea perfectamente un ambiente postapocalíptico.
Las apariciones posteriores de estos 4F tienen un tono más luminoso, merced al dibujo de Ben Dunn y a una línea de guiones más conservadores con respecto al Universo Marvel tradicional. En cierto sentido, una pena.
Los Vengadores

¿Te acuerdas de Bioman? Los Vengadores del Mangaverso son algo así. Aquí el desarrollo psicológico no es demasiado importante, porque el argumento de los Vengadores siempre ha sido más de malos contra buenos (simplificando mucho, por supuesto). La gracia de su primer número está en el rediseño de los personajes y en el estimulante trabajo gráfico. Por cierto, ¡imperdible Apocalipsis-Robotnik!
X-Men
Los X-Men van por libre, y quizá más que nunca, ya que aquí el profesor Xavier es de los malos. El grupo está liderado por Lobezno, y Sapo es un venerable anciano que ejerce las veces de maestro desde su cubil subterráneo (esto me recuerda un poco a las Tortugas Ninja…). El rediseño de los personajes es interesante también: lo de Lobezno estaba cantado, una especie de ronin moderno, y a Cíclope le sienta bien la pinta de robot. Tormenta y la Chica Maravillosa son eso, chicas, no mujeres, y llevan ropa en consonancia. Me gusta el alejamiento de los uniformes de las películas y de la línea Ultimate, buscando más la identidad individual.

El primer número es, básicamente, Pícara metiéndose en líos. La historia está bien, pero el dibujo es un tanto irregular, más propio de la fan fiction que de un tebeo profesional. Esto mejora bastante en la miniserie Ronin, que mezcla con éxito el shonen manga con los clásicos tebeos mutis: historias de jóvenes poderosos, desorientados y odiados que siempre están corriendo. Vamos, que está bien.
Crossovers
La mejor forma de mostrar personajes en cantidades industriales es montar crossovers, el equivalente superheroico a las macrofiestas, sólo que en lugar de DJs hay SuperMalos… bueno, quién podría decir hay diferencia (qué majo el corto de Las Superamigas contra el profesor Vinilo, por cierto). La cosa es que aparece Hulk convertido en Godzilla arrasando New York, Strucker le calienta la cabeza a Namor para que purifique la superficie de la tierra, y un dios maligno busca la forma de volver a esta dimensión. A grandes males, grandes remedios, y acuden un montón de superhéroes para ver qué pueden hacer. La historia es entretenida, aparecen muchos personajes nuevos y el arte de Ben Dunn es bastante detallista y efectivo, a pesar de un cierto preciosismo redondista.
De todas formas, más vale que te haya gustado Ben Dunn si quieres seguir leyendo cosas del Mangaverso, porque las dos sagas siguientes también son cosa suya. En la primera (Marvel Mangaverse #1-#3), los 4F se encuentran con un Vigilante que parece un bebé gigante y reclutan a un Capitán Marvel de doce años para salvar al mundo de Galactus. También aparecen los Inhumanos, los Skrulls… esta aventura funciona mejor porque se centra en unos pocos personajes y tiene espacio para desarrollarse bien. De lo más recomendable de todo el Mangaverso.
Los tres siguientes números del Mangaverso (Marvel Mangaverse #4-#6, Liberty’s Doom) son otro gran acontecimiento con muchos personajes invitados y una Doctora Muerte bastante puñetera que se carga a unos cuantos personajes importantes y también tiene su propio robot gigante (ya huele un poco…). Otra historia ligera y entretenida.
Castigador, Motorista Fantasma
Hay también unos números dedicados a un Castigador que es una geisha y un Motorista Fantasma cutrísimo que podrían haberse ahorrado, porque no aportan absolutamente nada. Es más, éste último es tan horrible en todos los aspectos que jamás tendría que haber sido publicado.
Los anillos del destino

El grueso de los tebeos mangaversales son del periodo 2000-2002, y hasta 2005 no apareció más material. En New Mangaverse: The Rings of Fate los Vengadores se han refundado para hacer frente a una misteriosa organización, la Mano, que está aniquilando a los héroes. El arte de Tommy Ohtsuka es bastante bueno y el tono de la historia más oscuro… la pregunta del millón: ¿mola? sí, mola.
Cuentos de hadas: el niño melocotón
Esta historia es una adaptación del clásico cuento de Momotaro y es muy agradable, tanto por la sencillez y plenitud de la historia como por el dibujo limpio y los colores pasteles. Puede leerse en la comunidad scans_daily de LiveJournal.
Bonus: Fast Times at Hero High
Un corto divertido sobre superhéroes en el instituto, Fast Times at Hero High, con la plana mayor de los universos Marvel y DC.