NYX y otros cómics

El otro día, a raíz del tomo de Emma Frost, me rebrotó el interés comiquero y descubrí NYX. Va de lo de siempre, mutantes adolescentes que descubren sus poderes con una mezcla de miedo y excitación. La novedad es que éstos mutantes son white trash, perdedores de suburbio. Bueno, perdedoras. El dibujo es una maravilla, todo líneas puras, y los colores son vivos, vibrantes. También me gusta el que saquen números nuevos según les apetece – parece que el proyecto es algo más o menos personal… o bien que no saben por dónde llevar la historia. Creo que son las dos cosas a la vez. Es una pena que Middleton, el dibujante, deje la serie. A partir del número 5, con Robert Teranishi, el nivel del dibujo baja muchísimo.

Viñeta de NYX 1 © 2004 Marvel comics

Hacia 1990, el papel y el color de los cómics Marvel era bastante pobre, y había montones de números-basura, mal dibujados y peor guionizados. En aquella época no es que me diera mucha cuenta, porque estaba fascinado por toda esa mitología moderna y pop, pero aún así me gustó cuando salió el tomo prestigio Aventura en la jungla: notaba un respeto tanto de los autores como de la editorial hacia el lector, las ganas de hacer algo decente, digno de guardar. Me ha gustado encontrarme con el tomo de Emma Frost, que con su dibujo aleatorio (pero con cariño) y su guión acelerado (pero verosímil) me ha devuelto el interés por el cómic americano. Bueno, de mutantes marvelosos… ¡Batman también me gusta! Es un héroe sin poderes, todo artilugios e inteligencia. Los músculos están por si algo sale mal. Y aún así no es un personaje feliz, siempre entre sombras.

Hace unos cuantos meses, también con Asier, me compré un par de tomos de aire o raigambre manga. Uno es La espinaca de Yukiko. Es una nouvelle manga, o un cómic para adultos; no porque salgan tetas sino porque la trama es interesante. La historia es muy bonita, un dibujante conoce a una chica japonesa y viven una relación con fecha de caducidad. Para el ojo del dibujante, lo más bonito de la chica son sus defectos. Ohh.

El otro es el primer tomo de Kinder Book. Son trozos de las vidas de varias personas, y leyéndolo tengo la impresión de que soy un poco más humano, porque veo los padecimientos y las cosas de diferentes personas y siento que lo comprendo todo, que hay belleza en todo y que merece la pena que exista el mundo y que todos estemos vivos. Como dice Asier, te quedas muy a gusto.

Los cómics son el equilibrio perfecto entre la espectacularidad del cine y la escasez de recursos del mundo fanzinero. ¡El poder de la imagen sin necesidad de hipotecarse!