En relación a la frase El silencio es el nuevo griterío
(Quiet is the new loud
, Kings of Convenience), ¿y si la pereza es la mejor forma de amar la vida y prevenir abusos? Creo que un buen camino hacia la justicia social es que cada uno trabaje por obligación, es decir, por un salario, lo mínimo posible, de forma que tenga lo básico para vivir y se vea forzado a ser creativo y recreativo. De todas formas, vamos a tener que acostumbrarnos a vivir más despacio, antes o después, porque el crecimiento indefinido es imposible.
¿Para qué trabajamos tanto? ¿Para tener otro móvil? ¿Para ser una gran potencia? ¿Para que haya trenes que van más deprisa? ¿Para mantener los desvergonzados sueldos de ejecutivos y empresarios? ¿No es preferible disponer de nuestro tiempo, en lugar de producir cada vez más sin saber para qué? Trabajo, productividad, competitividad… Son pamplinas. El objetivo no es trabajar a distintas horas, sino muchas menos horas. Sólo hay que trabajar lo mínimo indispensable, aunque renunciemos a muchas cosas. Saldremos ganando siempre. Tendremos una vida ‘llena de días’, aunque más vacía de bienes de consumo. Una vida propia.
Derecho a la pereza, por Rafael Reig en Público, vía El futuro no es lo que era
Claro, la libertad es ese campo vacío en el que nadie nos dice qué hacer. Y eso da miedo, ¿eh?
5 comentarios Suscripción
iván 2008-01-25
Porque nada hemos traído al mundo, y tampoco podemos llevarnos cosa alguna. Teniendo, pues, sustento y con qué cubrirnos, estaremos contentos con estas cosas (1ª Timoteo 6:8) Aunque no te lo creas, Carlos, es un texto de la Biblia. Básicamente el contexto es muy parecido. No dedicar toda nuestra vida y energias a tener. Hay cosas miles de veces más importantes. No creo que sea “pereza” la palabra más adecuada, yo soy partidario del trabajo, pero no un trabajo con el que se te vaya la vida. Y ese tiempo que ganemos para nosotros, invertirlo bien. Si usamos la palabra “pereza” que sea no porque lo seamos, sino porque hemos decidido ese día, no hacer nada, simplemente por el placer no hacerlo
Lo que dices es cierto, quizá cuando nos encontramos con tiempo libre, sea cuando más incierta se vuelve la vida. No sabemos en que invertirlo, ya que estamos inmersos en una rutina que no nos deja hacer planes para untiempo libre dl que nunca disponemos.
Yo creo que la solución e no permitir que nuestra vida se convierta en rutina pura, tener un poco de ambición, sueños y planes en reserva.
Manu 2008-01-25
Totalmente de acuerdo, Carlos. Hay que reivindicar la lentitud como fuente de calidad de vida, y sobre todo hay que replantear el modelo de desarrollo basado en el consumo creciente. Yo siempre he pensado que habría que instaurar una renta social básica para todo el mundo, y a partir de ahí estimular las inquietudes de la gente para que creen iniciativas de trabajo y negocio, para contribuir a la riqueza colectiva y aumentar su nivel de vida.
Sería una forma de recompensar el inconformismo y la contribución al bien común de los aspirantes a empresarios, mientras que el resto de personas buscaríamos una ocupación que se ajuste a lo que nos apetece hacer, el tiempo que queremos dedicar y otros factores. De ese modo, se trabajaría poco, pero con gusto, sería una sociedad más feliz. Pero bueno, a estas alturas del discurso creo que el argumento se me queda endeble.
andrés 2008-01-26
Bueno, esto va bastante en la onda de aquél artículo del que hablamos hace un tiempo de Clive Hamilton que se llamaba “el crecimiento se sustenta gracias a la insatisfacción”, ¿no? Un abrazo, y que sigas bien. Am
Carlos 2008-01-28
Iván: la Biblia es un libro (bueno, libros) estupendo, y por muchas alteraciones que haya podido sufrido en tantos siglos aún mantendrá una serie de verdades universales… sí, he usado la palabra pereza a falta de algo mejor, porque tampoco creo que estar todo el día mano sobre mano sea positivo. Ahora bien, hay que reconsiderar qué es trabajo, porque uno puede estar inventándose una historia estupenda o teniendo experiencias místicas nada ociosas mientras parece que no hace nada, y otra persona puede pasarse el día en una oficina o en cualquier otro sitio haciendo como que levanta el país mientras no produce nada. Y lo sé porque he pasado por ambas situaciones
En cualquier caso, la idea de fondo es que, como sociedad, no deberíamos habernos dejado llevar por el fantasma de los números, las estadísticas, lo puramente cuantitativo mientras los ideales humanistas se pudren. Pero la solución está ahí y, como bien dices, tan sólo requiere trabajo y sueños. Personalmente, defiendo este esfuerzo porque me gusta trabajar en algo que me llene y me haga sentir orgulloso de los frutos que obtengo. Quizá por eso soy un tardón: me gusta recrearme en el trabajo, y siempre me gustaría tener más tiempo…
Manu y Andrés: efectivamente, el objetivo de la civilización debería ser la satisfacción de las necesidades básicas como trampolín para logros mayores, a nivel cultural, científico… lo de la renta básica universal me parece una medida necesaria, además, si queremos poder hablar de democracia, ya que sin libertad económica no hay libertad política. Debería ser obvio.
Carlos 2008-01-30
Ajá, el término es vida sencilla.