Uff, ¡leo tantas cosas interesantes últimamente…!
Mark habla de por qué escribe: para transformar información en conocimiento. Es un buen motivo… y un paso imprescindible para no ser un mero archivo con patas!
En Con C de arte se ha armado un debate interesante en torno al supuesto vacío espiritual de películas como Miami Vice (Corrupción en Miami) y la supuesta enjundia de cosas como la adaptación de Alatriste. Yo habría defendido Josie and the Pussycats frente a No logo
La tesis del segundo comentario, firmado por jmm, es que no importa que una película no tenga mucha historia, sino la vida que el director y el resto del equipo puedan darle. Me recuerda a aquello que decía Óscar Tusquets sobre la comida china y la japonesa: la china es la mejor cocina del mundo porque con cuatro desechos te hacen un plato fantástico, mientras que la japonesa emplea ingredientes carísimos para servírtelos crudos.
También en Con C de Arte, un cita de Hergé sobre la ilusión de la estabilidad:
(…) yo creía, ingenuamente, que alrededor de los cuarenta años, un hombre ya estaba afianzado para el resto de su vida; después creí que esto ocurría, quizá, hacia los cincuenta años; luego me pregunté si no sería hasta los sesenta cuando llegaría a esa consolidación. Y cuando digo “consolidación” pienso en “sensatez”. ¡Pero no se llega nunca a esa maldita sensatez! (…) se evoluciona incesantemente y constantemente: no hay nada fijo, no hay nada estable, todo se destruye y todo recomienza.
Por último, me he estado riendo a base de bien (y a ratos de mí mismo) con el tremendo destrozo del gafapastismo y aledaños que han publicado en Viruete. ¡Lo de Goofy pidiendo entradas para Los Planetas es genial!