Spike Lee 18 de Abril de 2006

Me gusta mucho el trabajo de Spike Lee, porque sé de pocos directores que se tomen su trabajo con tal pasión. Además, es que es un gran cineasta que cuida todos los aspectos, desde el guión hasta la fotografía, la música… y pone todo al servicio de la historia, que suele ser, cuando menos, entretenida.

Es admirable que haya triunfado haciendo lo que quiere, denunciando sin ser demasiado obvio, ni maniqueo (¡ni plasta!): por ejemplo, me gustó su visión sobre Malcom X, donde se muestran las circunstancias que llevaron al personaje a hacer lo que hizo, su evolución, etcétera. Vemos a Malcom haciendo el gili de joven, rebosando resentimiento, creciendo interiormente, desengañándose de la Nación del Islam, dándose cuenta de que la violencia no es el camino. Que los problemas no suelen tener un único causante, ni pueden resolverse unilateralmente.

Todo esto con una gran frescura visual: colores fuertes, contrastes marcados, escenas mentales directas en lugar de metáforas o elipsis… su universo personal (que es cercano y podría ser el de cualquier barrio) está repleto de personajes característicos a los que dan vida muy buenos actores: Ossie Davis, Delroy Lindo, John Turturro, Denzel Washington, Thomas Jefferson Byrd… de buena música, jazz (su padre es músico de jazz y compuso la banda sonora de Mo’ Better Jazz), hip hop (realizó el vídeo Fight the Power de Public Enemy, y éstos compusieron varios temas para He got game), soul…

No puedo dejar de recomendar Haz lo que debas (1989), Malcom X (1992), Clockers (Camellos, 1995), La marcha del millón de hombres (1996), He Got Game (Una mala jugada, 1998)…

…y, por supuesto, su último trabajo, Inside Man (Plan oculto, 2006). Me extrañó que Spike Lee dirigiera una película sobre el atraco a un banco y… ¡me ha sorprendido! Es muy difícil que Spike Lee haga una película normal, siempre aporta algo interesante. La historia mantiene el suspense y da un giro completamente inesperado al final… No puedo decir más sin arruinarle la emoción al que no la haya visto aún :P El duelo Denzel Washington – Clive Owen es magnífico, así como el tema de apertura y cierre Chaiyya Chaiyya Bollywood Joint y el mensaje implícito de que tratemos de comprender antes que juzgar. Que al menos lo intentemos.