¡Bien! Ernesto pone una excusa para hablar de canciones que me (nos) parecen buenas. Como me es imposible hacer una lista de mis canciones preferidas de todos los tiempos, ahí va una de las que más me gustan estos últimos días (y la inevitable expli-complicación):
- Taste of Cindy, Jesus & Mary Chain, sea la versión eléctrica o la acústica. Una muestra más de esa hermosa mezcla de inocencia y ruido que nunca me aburrirá, porque, como la Basílica de Aranzazu y tantas otras cosas, es algo que une el cielo y la tierra, lo profundo y lo intangible.
- Just Popper (Shinichi Osawa Distortion disco edit), Christopher & Raphael, incluido en Kitsuné Maison Compilation 2. Me hace imaginar a un puñado de alemanes con maletines bailando. Sobre todo, ¡me alegra las mañanas!
- Nanny Nanny Boo Boo, Le Tigre. ¡Wow! Esta canción es sugerente, ruidosa y tiene un estribillo irresistible.
- Juan Ramón, Las Uyuyuy. Maravillosa versión de Angel Gone, tema de Beat Happening que mejoran bastante. Hermoso y delicado pop de suburbio.
- Surfin’ Bird, The Trashmen. ¡Divertidísimo tema clásico de surf rock!
- Jason, Surfjan Stevens. Emocionante e intenso himno… de suburbio (me repito, pero la canción merece la pena)
- Seether, Veruca Salt. Cañera y suave a la vez, ¡y muy estimulante!
- Ne me quitte pas, Regina Spektor. Qué cosas más chulas se pueden hacer con una melodía simple de piano y una buena voz.